Internado Nacional Barros Arana -SANTIAGO - Región Metropolitana
Título iniciativa: Moción de Modificación a la Ley Indígena 19.253: “Un nuevo trato a los pueblos originarios en el Chile post-Bicentenario”.



Internado Nacional Barros Arana

lunes 30 de julio, del presente año

2012



Una sociedad  que 
avanza a pasos agigantados como la nuestra debe ser fuerte y rauda,
donde el predominio tecnológico es alto y la eficiencia se apodera de todos los
sectores; una sociedad que está edificada sobre un largo y angosto territorio
rico de la más amplia y vasta fauna y flora, una sociedad construida sobre
esperanzas y sueños, una sociedad que se debe a sus piedras angulares, como lo
son nuestras etnias; es deber cívico y ético de parte de cada chileno y chilena
preocuparse y defender a los ancestros, padres y héroes, que desde antes de la
llegada del forastero daban vida a un Chile milenario, ancestral, hermoso y a
su vez único.



 



Chile está lejos de lo que fue
en 1998 y se hace urgente una  puesta al día
de la Ley 19.253 que regula la relación del Estado de Chile con los pueblos
originarios. En nuestra sociedad día a día se están dejando de lado nuestras
raíces, se pierde lo que hemos denominado el sentido del ser, vemos como somos
absorbidos por lo material y no permitimos que se desarrollen nuestros valores,
conciencia y espiritualidad que son 
elementos que permitirán construir los cimientos de una sociedad íntegra,
que considere a nuestros pueblos originarios con toda su riqueza cultural
basada en su relación con la naturaleza.



 



Reconociendo la…
correlación entre la ubicación geográfica de áreas de alta ocupación indígena
con las áreas de alta vulnerabilidad ecológica, resulta necesario combinar
estrategias de desarrollo socioeconómico con identidad con  estrategias de conservación biológica.  En este contexto es importante y urgente
reconocer, rescatar, preservar y fortalecer el patrimonio cultural y natural de
los pueblos indígenas como un elemento clave en sus propias estrategias de
desarrollo con identidad y como un aporte en el proceso de búsqueda de
soluciones a los grandes desafíos que enfrenta el mundo.  Por lo tanto, es urgente establecer los
espacios de diálogo y concertación entre los indígenas y los gobiernos para superar
los antagonismos a veces muy fuertes, romper la exclusión económica y social, y
facilitar el aporte de los indígenas a los procesos de definición de políticas
y estrategias de desarrollo
”.[1]



 



La CONADI dentro de su visión
y misión tiene elementos que son muy acertados, sin embargo,  no resuelve las demandas y necesidades
actuales de nuestras etnias, estableciéndose en la actualidad como una ley que
requiere una revisión y re-estructuración de la composición orgánica de la institución
en pro de las demandas no satisfechas de nuestros pueblos originarios,
procurando una mayor participación democrática que permita  tomar decisiones a través de la corporación, y
así  construir una identidad en conjunto,
sin exclusiones, fundamentada y verdaderamente 
representativa de nuestros pueblos originarios.



 



 



Los siguientes datos
demuestran con certeza lo que queremos denotar:



En orden descendente, las
regiones con mayor población indígena:

• Primero la región de la Araucanía aporta con el 29.6% del total del país,
siendo 204.125 indígenas.

• Luego la región Metropolitana tiene un total de 191.362 personas declararon
pertenecer a una etnia, siendo esto el 27,7% del total a nivel país.

• La región de Tarapacá, abarca un 7,1% del total nacional de población
indígena, siendo en la región 48.665 las personas que aseguran pertenecer a una
etnia.

• Por último la región de Antofagasta acoge a un total de 22.808 indígenas, lo
que representa un 3.3% del total nacional.



 



Hemos corroborado que las
comunidades y agrupaciones étnicas han visto frustradas sus opciones de
participar e intervenir como entes activos dentro de nuestra sociedad. Creemos
que esto se puede mejorar sustancialmente mediante la renovación de la CONADI,
aumentando el número de representantes, otorgándoles mayor poder de decisión, a
través de una nueva estructura que legitime a nuestras comunidades étnicas.



 



El compromiso de los entes de
nuestra sociedad, es la principal vía para lograr el tan ansiado desarrollo, y
este se ha visto en reiteradas ocasiones. Con lo cual, la aprobación de las
bases no es una urgencia, como si lo es la legislación correspondiente.



 



Nuestros pueblos originarios
se han visto en diversas oportunidades, apoyados por la sociedad; ya sea en
manifestaciones, consultas ciudadanas, y está en el ‘’inconsciente colectivo’’
la necesidad de otorgarles la autonomía suficiente para su desarrollo conjunto al
nuestro.













[1] Anne Deruyttere, Jefa de
la Unidad de Pueblos Indígenas y Desarrollo Comunitario del Departamento de
Desarrollo Sostenible del Banco Interamericano de Desarrollo.