Colegio Pedro de Valdivia de Peñalolén -PEÑALOLEN - Región Metropolitana
Título iniciativa: Un Nuevo Sistema de Selección Universitaria


Marco Regulatorio

Art. 19 N°10 CPR: Reconoce “pobremente” el derecho a la educación
Art. 13 PIDESC: Establece el derecho a la educación como un derecho social que debe ser garantizado por el Estado
LGE de 2006
DL Nº 3541 de 1980: Establece la “arquitectura” del actual sistema universitario
DFL N°4 de 1981: Establece el sistema de financiamiento universitario
Nuestra iniciativa es una moción de ley común

Fundamentos

Tradicionalmente los objetivos de la universidad son docencia, investigación y extensión.
No obstante, un cuarto objetivo es servir a la movilidad social, de la que es factor clave. Sin embargo, hoy el Sistema de Selección Universitaria (SSU), a juicio del OPECH, sólo reproduce las desigualdades de base. Para muestra, dos cuadros brutales: 1) De los primeros 100 colegios con mejores puntajes PSU, 95 de ellos son pagos y sólo 2 públicos; 2) La ponderación promedio en las familias de ingresos menores a $400.000 es 460 puntos, mientras que en familias con ingresos superiores a $2.000.000 supera los 600 puntos (FLAPE, 2010). Según el Dr. en políticas de inclusión Francisco Gil, cada año 12.000 alumnos de excelencia de la educación pública no logran entrar a las universidades.

Desde 1850 que existen SSU. Desde el año 2003, se hace mediante la Prueba de Selección Universitaria (PSU), que evalúa los contenidos mínimos obligatorios según el currículo del MINEDUC. La PSU se combina con otros dos elementos para completar el SSU: Las Notas de Enseñanza Media (NEM) y el Ranking (RK). Ahora bien un grave problema es que el SSU no es obligatorio para todas las universidades; sólo las universidades del CRUCH (y algunas privadas) seleccionan a sus alumnos por esta vía, mientras que para ingresar a muchas otras no hay más filtros que la capacidad de pago del postulante. Esto resulta nefasto para: el estudiante, que obtendrá un título de dudosa calidad; su familia, que muy probablemente haya adquirido una deuda para costear los estudios; la sociedad, que enfrenta el fenómeno de los “Cesantes Ilustrados”. Sobre esto, la 6a Encuesta Nacional de la Juventud, indicó que: Un 57% de los jóvenes no se desempeñan en algo relacionado con sus estudios; Los jóvenes buscando trabajo alcanzan un 25% (más del tres veces el desempleo nacional); El desempleo profesional alcanza un 6% (en su mayoría jóvenes), quienes se ven obligados a trabajar “en lo que sea”.

Contenido

Nuestra propuesta consiste en dar un nuevo SSU a Chile, con las siguientes características:
Obligatorio para todas las universidades. Quienes no se acojan, no podrán renovar su acreditación como tales.
Multifactorial, pues ponderará el NEM, el RK y las PAA.
Justo, pues “empareja” a lo menos en un grado considerable la cancha entre alumnos con más y menos recursos al someterlos a pruebas de aptitudes y no ya de conocimientos. Además otorgará mayor valor de ponderación al NEM y al RK que actualmente.
Excelencia, pues a la universidad ingresarán sólo los mejores alumnos, no siendo tolerable la admisión por capacidad de pago ni que alumnos de excelencia queden fuera de la universidad.
Articulador, con un proceso de nivelación y profundización de conocimientos en un bachillerato.

El detalle de este nuevo SSU es el siguiente:
El alumno postulará al bachillerato de nivelación y profundización (BNP) de la Universidad que desee, con un puntaje que pondere su NEM (25%), RK (25%) y Pruebas de Aptitud (50%)
Cada universidad exigirá un puntaje ponderado mínimo de postulación al BNP, que no podrá ser inferior al equivalente a la nota 5 en escala de máximo 7.
El BNP será flexible. Cada universidad ofrecerá 80 ramos distribuidos en todas las áreas del conocimiento. Para postular a la carrera, el alumno lo hará con el promedio que obtenga de los 10 ramos del BNP que dicha carrera exija para postular.
El BNP durará 2 semestres.
Quedará a discreción de cada universidad y/o carrera, ponderar el promedio obtenido por el alumno en el BNP con prueba(s) de admisión especial. Como fuere, éstas últimas no podrán valer más del 40% de la ponderación.
Las carreras serán acortadas de 10 a 8 semestres.

Viabilidad

La iniciativa es posible: legalmente, porque regula el SSU conforme al orden constitucional; económicamente, porque no representa mayores gastos para el Estado ni las universidades; estratégicamente, pues hay institucionalidad suficiente para coordinar el proceso con las universidades.
Es posible abandonar un SSU que perpetúe las desigualdades educativas de base, midiendo de una vez por todas las capacidades de los estudiantes en una “cancha pareja”, que premie el esfuerzo antes que el nivel socioeconómico.
Con todo, más que posible, nuestra propuesta resulta imperiosa si queremos avanzar en un Chile más justo, inclusivo y republicano.