Colegio Cardenal Raúl Silva Henríquez -ARICA - Región de Arica y Parinacota
Título iniciativa: Regulemos los transgénicos en Chile



                                              




“Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina, y no la causa de tu enfermedad”


Hipócrates S IV a de C.




El 10 de marzo del año 2009, se inauguró la Primera Estación Agroindustrial Experimental en Azapa, de la multinacional Pionner DuPont; así se dio inicio, en forma oficial en nuestra ciudad, a la instalación de las semilleras, empresas que se dedican a producir semillas transgénicas. Los agricultores denuncian hoy la tala de miles de olivos por parte de las semilleras.



Los transgénicos son organismos cuya información genética se modifica artificialmente (a través del injerto de genes) para crear un nuevo organismo (vegetal o animal), casi siempre con mayor rendimiento y resistencia a las plagas. Por ser genéticamente resistente a los pesticidas, son fumigados con cantidades hasta tres veces mayores que en los cultivos convencionales y, al crear resistencia en plagas, obliga a los agricultores a combinarlo con agroquímicos mucho más tóxicos; lo que produce efectos secundarios de contaminación de aguas y suelos.



Las principales empresas multinacionales químicas, responsables de la contaminación tóxica por sustancias nocivas o por pesticidas, controlan la investigación y aplicación industrial de la ingeniería genética, bajo el derecho de patentes  que crea monopolios absolutos orientados sobre todo al desarrollo de cultivos resistentes a sus propios herbicidas. La Empresa Multinacional Monsanto tiene el 80% del mercado de las plantas transgénicas, seguida por Aventis con el 7%, Syngenta con el 5%, BASF con el 5% y DuPont con el 3%. Estas empresas también producen el 60% de los plaguicidas y el 23% de las semillas comerciales.



Los ambientalistas del mundo se oponen a la propagación de los cultivos transgénicos, argumentando que producen daños irreversibles al medio ambiente y a la salud de la población.  En Chile, ya han demostrado que los transgénicos contaminan los cultivos tradicionales; con un estudio realizado en la Región de O`Higgins, por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, INTA, de la U. de Chile.



En relación al tema de los OMG, La Organización Mundial de la Salud, ha advertido que la biodiversidad y la agricultura sustentable se benefician más por el uso de una rica variedad de cultivos.  Y que los agricultores temen que, producto del interés de la industria química en los mercados de semillas, la gama de variedades pueda reducirse principalmente a cultivos GM. Lo que impactaría en la canasta de alimentos de una sociedad, así como en la protección de cultivos a largo plazo.



¿Qué tenemos hoy en Chile en materia legal?



Chile sólo posee un decreto -Resolución del Servicio Agrícola y Ganadero sobre la Liberación de Transgénicos- que rige el sector y permite sembrar transgénicos para exportar, no para consumo interno.



El 13 de enero del 2009, ingresó al parlamento el proyecto de ley 6355-01, que regula derechos sobre obtenciones vegetales y deroga ley Nº 19.342. Hoy se encuentra en segundo trámite constitucional (senado).



Este proyecto se relaciona con el tratado de libre comercio con EEUU, que obliga a firmar el convenio UPOV (Unión Internacional para la protección de Obtenciones Vegetales).  En consecuencia con esto, el texto de la propuesta se refiere sustancialmente a los derechos de los obtentores, razón por la cual, las organizaciones indígenas le han llamado la “Ley Monsanto”. Ven en esta iniciativa una amenaza para los cultivos tradicionales. Temen por el despojo de semillas que tradicionalmente han sido cultivadas por pueblos originarios.  El Sr. Bon Vaer patentó la semilla de la quinoa, a pocos días de la aprobación del convenio UPOV91.



Tras la presión de organizaciones indígenas, 17 Senadores fueron al Tribunal Constitucional a impugnar la aprobación del convenio UPOV91.  El recurso fue acogido el día 6 de junio 2011.


                                                                                                                                        


Iniciativa juvenil de ley:



Proponemos decir NO a la “Ley Monsanto” y que Chile legisle en forma URGENTE en relación a los transgénicos y la seguridad alimentaria y de salud de la población, en relación con los OMG.



Proponemos una legislación que regule los transgénicos, para resguardar los derechos de  las personas a una alimentación sana y variada, protegiendo los aspectos sociales y éticos derivados de ella.




Una ley que considere: