Colegio Santa Cruz De Victoria -VICTORIA - Región de la Araucanía
Título iniciativa: Modificación artículo 15, regreso voto obligatorio y mayor participación ciudadana


El 22 de enero del año 2012 se promulgó la ley 20568 que regula la inscripción automática, modifica el servicio electoral y moderniza el sistema de votaciones la que modificó la ley 18556 (Ley Orgánica Constitucional sobre sistema de inscripciones electorales y servicio electoral), que entre otras disposiciones determinaba que la edad mínima para votar sería de 18 años. Desde la vuelta a la democracia el voto ha ido en caída libre, como claro ejemplo tenemos la demografía electoral del año 2017 la cual plantea lo siguiente:
Con el voto obligatorio la realidad de la demografía electoral era totalmente distinta, lo que se evidencia en las cinco elecciones presidenciales que se produjeron bajo este sistema, cuyo promedio más bajo fue de 86,96% (segunda vuelta del año 2009) lo que difiere sustancialmente de la realidad electoral actual en Chile.
En el año 1989, Chile y su sociedad se encontraban en una importante transición democrática, acababan de salir de una dictadura que anulaba varios principios democráticos. Esta dictadura duró unos largos 16 años, donde decidir cuál sería el rumbo del país no era posible, debido al miedo, las violaciones a las libertades personales y la fuerte creencia de que las elecciones ya se encontraban resueltas, antes incluso de desarrollarse. Fue luego de ese desorden político que Chile recuperó la democracia, es ahí cuando se produce la votación de 1989, voto obligatorio, una sensación de nacionalismo y un compromiso para con la democracia que volvía, fue lo que motivó una de las más altas tasas de participación ciudadana en la historia. Ese año fue electo como presidente de la república el Sr. Patricio Aylwin. 7.557.537 número de habitantes inscritos, aptos para votar, de los cuales participaron 7.158.727, es decir, hubo una participación del 94.72%. Porcentajes y cifras muy lejanas a las vistas en la última elección presidencial.
En 1993 Eduardo Frei Ruiz-Tagle fue electo con el 57.98% de los votos. En esa ocasión de un total de 8.085.493 inscritos en el padrón electoral el 91,23% (7.376.691 personas) concurrieron a las urnas.
Luego, en 1999, se gestó el triunfo de Ricardo Lagos, en dicha instancia votaron 7.271.584 personas en primera vuelta y 7.326.753 en segunda, lo cual representa un 89,95% y 90,63% del universo de votantes.
El año 2005 fue electa Michelle Bachelet, en segunda vuelta. De un total de 8.330.897 inscritos, participaron 7.207.278 (87,67%) en primera vuelta y 7.162.345 (87,12%) en segunda. Ya para el año 2009, en las últimas elecciones con voto obligatorio, fue electo Sebastián Piñera, este año participó en primera vuelta el 87, 66% del padrón electoral inscrito y en segunda vuelta participó el 86,94% de quienes podían ejercer su voto, lo que significa que sólo se restó de participar un total de 1.082.415 personas.
En los últimos 6 años con el voto voluntario se ha propiciado un descanso, un relajo democrático, que se ha reflejado en las elecciones presidenciales del año 2013 y 2017; En ambas ocasiones el porcentaje real de votantes no superó el 50% de la población total del padrón electoral. Es más, el triunfo de Michelle Bachelet se gestó con 13.573.088 ciudadanos inscritos, de los cuales solo un 49,36% participó en primera vuelta, lo que en cifras indica 6.699.011 personas. Agravando dicha situación, en segunda vuelta, del mismo universo de electores, la cantidad de votos emitidos fue de 5.697.751, lo que representa el porcentaje de votos más bajo de la historia republicana de Chile (41,98%).
El otro caso icónico, la segunda candidatura de Sebastián Piñera, quien fue electo el año 2017; De una población inscrita de 14.347.288, votaron 6.700.748 personas (46,7%), aumentando el porcentaje de votantes a 49,02% en segunda vuelta, lo que significó un incremento real de 331.755 votantes.
La ley promulgada por el gobierno de Sebastián Piñera estableció la inscripción automática, lo que se expresa en que, al cumplir 18 años, tal cual señala la ley 20.568 los chilenos serán inscritos automáticamente en el registro electoral y además su voto será voluntario, al firmar la promulgación de esta ley el presidente señaló que ésta era un "gigantesco paso adelante, pero no significa que con ella se agoten los perfeccionamientos a nuestra democracia".
Según nuestra visión, más que perfeccionar la Democracia, esto provocó un descalabro político, ya que hoy por hoy las personas que dirigen los destinos de nuestra nación son electos solo por un 38.7 % del total de la población nacional. Si buscamos fortalecer la democracia, ¿es esta realmente la formula?, ¿se ha evidenciado un cambio significativo en el padrón electoral que se levanta comprometido y acude a votar para elegir a un representante?, ¿realmente el voto voluntario permitirá que seamos ciudadanos conscientes de nuestro poder de cambio? Y finalmente ¿es aceptable que un candidato que representa a una ínfima parte de nuestra población sea quien nos gobierne?


¿Por qué no cambiar? ¿Volver a lo antiguo es realmente retroceder? ¿Por qué no sustentar las bases de la democracia representativa? ¿Mayor participación ciudadana con el voto voluntario? Hay muchas reglas obligatorias, básicas para la comunidad y no por poseer dicha naturaleza son anti democráticas.
¿Voto voluntario? En un país con una pobre educación cívica como el nuestro no es posible, sin pasar años de fortalecimiento de la democracia por medio de la participación ciudadana. Por lo que creemos se debe modificar nuevamente el artículo 15 de la constitución política de la república de Chile. Actualmente menciona Artículo 15. En las votaciones populares, el sufragio será personal, igualitario, secreto y voluntario.. Se sustituirá el inciso primero de artículo 15 por el siguiente: Artículo 15. En las votaciones populares, el sufragio será personal, igualitario y secreto. Para los ciudadanos será, además, obligatorio. Este es el punto de mayor importancia en nuestro proyecto debido a su complejidad para ser aceptado debiendo tener la aprobación de tres quintas partes de los diputados y senadores en ejercicio, para re-incorporar la participación electoral obligatoria, por ende, una reforma constitucional.
Además, nuestra propuesta consiste en modificar la ley 20568 que modificó la ley 18.455, pero no en su totalidad, creemos que la incorporación de la inscripción automática es una medida más que acertada, favoreciendo a la participación ciudadana. Esta ley moderniza el sistema electoral, algo que debe realizarse según las necesidades del país, pero en momentos de estabilidad política deben ser mantenidos. Se deberá modificar la voluntariedad del voto, volviendo este obligatorio. Esto con objetivo de conseguir una mayor participación ciudadana, lo que conllevará a una mayor representación de los candidatos electos.
Se impondrán multas, sanciones, a aquellas personas que se encuentren aptas para votar y no concurran a realizar el voto.
Las personas mayores a 75 años no poseerán obligatoriedad para votar, pero aquellas personas que deseen realizar su voto y no se encuentren con las mejores disposiciones físicas para hacerlo, deberán presentar un recurso con anterioridad para que cuenten con asistencia.
Propuestas e iniciativas de ley para una mayor y más cercana participación en la vida política, con argumento y apoyo en la educación cívica, la cual deberá fomentar los deberes para con la política nacional. Una participación cercana, creemos, fomentará la creación de liderazgos dentro de las comunidades, por lo que se deberá implementar más y nuevos proyectos para juntas de vecinos donde se pueda decidir qué cosas realizar y que no. Reuniones más seguidas, seguimiento del trabajo realizado y fomento de las actividades en dichas comunidades. Con los años las juntas de vecinos han ido envejeciendo, dejando de lado a los niños, parte fundamental en el futuro. Se deberán realizar juntas para pequeños, donde ellos sean los involucrados, que conozcan lo realizable, que opinen y sobre todo que creen conciencia propia de lo que significa la vida en sociedad, de la importancia de cada uno. Con elecciones de y para niños se podrá crear un ambiente de colaboración y un renovado espíritu ciudadano.
Creemos también en los presupuestos participativos. Potenciar la participación ciudadana y el sentimiento de que tú voto puede cambiar las cosas es el objetivo, pero realizando votaciones cada 4 años no se puede lograr, para eso consideramos necesario que todo municipio deba realizar votaciones donde decidir sobre algunos proyectos a apoyar, siendo los más votados realizados. Toda persona mayor de 14 años deberá poder participar con la finalidad de comenzar a temprana edad con la idea de las votaciones. Con los presupuestos participativos, se acercará a las comunidades la democracia y su importancia desde abajo, de cómo cambia una comuna gracias al voto de todos. Es necesario para ello seguir el ejemplo de los municipios donde se llevan a cabo estas votaciones, en algunos incluso desde el año 2001, destinando un porcentaje del presupuesto municipal total a esta actividad.