Colegio Lincoln International Academy -LO BARNECHEA - Región Metropolitana
Título iniciativa: Propuesta de Ley de Aumento de los Impuestos a Productos Altos en Azúcares, Grasas y Sodio


En la actualidad, un 74% de la población chilena tiene sobre peso y 3,2% (470 mil personas) viven con obesidad mórbida (ENS 2016-17). Estas cifras se deben principalmente a una alta ingesta de alimentos con altos niveles de azúcares, sodio, calorías y grasas saturadas.

A la fecha, la ley 20.606 sobre etiquetado y composición nutricional de los alimentos y su publicidad (DECRETO 13/2015), busca informar a la población de las características de los alimentos procesados y, de igual manera, contribuir a la disminución de los índices de obesidad del país.

Sin embargo, la mencionada ley, no ha logrado el impacto deseado, por lo que consideramos fundamental tomar medidas más drásticas.

Para evidenciar lo sostenido basta considerar un par de antecedentes. Para el caso, si nos situamos en el año 2015, cuando la ley entra en vigencia, la realidad nacional, detectada por el MINSAL, establecía, entre otras, las siguientes cifras:

-"En Chile, muere una persona obesa por hora."
- Chile, es el cuarto país con mayor índice de obesidad a nivel latinoamericano. (Euromonitor International).

Al contrastar la entrada en vigencia de la ley, debiésemos suponer que esta lograría un cambio positivo. No obstante, al año 2018, podemos comprobar que la ley no ha logrado el efecto deseado. A modo de referencia:

-Un 32,8% de mujeres mayores de 18 años tiene obesidad y sobrepeso.
- Chile pasó a ocupar el 1° lugar en niveles de obesidad en Latinoamérica (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud)

Las cifras en sí mismas son alarmantes, por lo que se considera necesaria una intervención más efectiva, como la propuesta de ley que sustentamos.

Cabe consignar que de la ley 20.606, solo queda la entrada en vigencia de tres aspectos relevantes, los que sin embargo, estimamos no provocaran una modificación estructural a la situación de obesidad en Chile, estas corresponden a:

1. Todos los productos con sellos deberán llevar mensajes que promuevan la elección de alimentos saludables (mayo de 2018). Desde esa fecha los comerciales deberán incorporar frases como: prefiera alimentos con menos sellos de advertencia.

2. Comenzará a regir la Ley de Publicidad de Alimentos, la cual restringe la publicidad de alimentos con sellos desde las 6 de la mañana hasta las 22 horas, a través de todos los medios de comunicación masivos, incluyendo las redes sociales. Este tipo de promoción sólo podrá hacerse en horario nocturno y excepcionalmente podrán ser emitidos en eventos deportivos, culturales o de beneficencia social (junio de 2018)

3. Para promover la lactancia, se prohibirá la publicidad de alimentos sucedáneos de leche materna. Además, sus envases no podrán entregar mensajes que desincentiven la lactancia natural; los sucedáneos deberán informar que la leche materna es superior y que el uso del producto debe ser recomendado por un experto (junio de 2018).

Pese a las medidas que se implementarán durante este año, se considera que la ley no logrará revertir la extensión de la problemática de la obesidad en Chile. Debido a esto, es imperativo realizar una modificación a la ley 20.606 vigente, incorporando la aplicación de impuestos específicos sobre aquellos productos que están tipificados como altos en azúcares, sodio, calorías y grasas saturadas.



La propuesta de alza de impuestos recoge los planteamientos de Camila Corvalán (Doctora en Nutrición de INTA) y Cristóbal Cuadrado (Académico de la Escuela de Salud Pública), los que plantean que es necesario la aplicación de impuestos específicos sobre los productos que están tipificados como altos en azúcares, sodio, calorías y grasas saturadas.

A la luz de la evidencia internacional, la aplicación de impuestos específicos es lo que ha resultado más efectivo como medida para frenar los índices de obesidad. En palabras del doctor Cristóbal Cuadrado "en todos los países donde se han aplicado impuestos o modificaciones de precios a los alimentos, como México, Dinamarca y Hungría, esto generó modificaciones en el consumo de las personas (...) La demanda de la población es elástica a diferencias de precios y esa elasticidad suele ser mayor en los niveles socioeconómicos más bajos, lo que significa que la población que consume en mayor cantidad estos nutrientes críticos o alimentos más ultraprocesados, son los que responden de mejor forma a los incentivos de precios. (http://www.uchile.cl/noticias/142235/academicos-apuestan-por-subir-impuesto-a-nutrientes-daninos)

Concordante con lo expuesto, la Organización Mundial de la Salud también ha recomendado a Chile, desde el año 2017, subir el impuesto de este tipo de productos en un 20%.

El impuesto específico que se aplicará, realizar el siguiente procedimiento:

1. Multiplicar por $1,9 cada gramo de azúcar que contenga un alimento, por $31 cada gramo de grasa y por $23 cada gramo de sodio,

2. Al total agregarle el IVA, de manera de llegar al precio del alimento.

Con el alza de impuestos, se estima que se provocarán los siguientes efectos:

1. La población reaccionará al alza del valor de alimentos con altos niveles de azúcares, sodio, calorías y grasas saturadas, disminuyendo su consumo.

2. Los productores se verán obligados a cambiar la composición de los productos alimenticios, para seguir dentro del mercado, contribuyendo a través de esta externalidad, a alimentos más saludables.

En lo que corresponde a los destinos de los dineros obtenidos por concepto del alza específica del impuesto, se contempla que contribuyan a sostener el plan auge 2019 referido a la problemática de la obesidad mórbida.