Colegio Mayor Tobalaba -PUENTE ALTO - Región Metropolitana
Título iniciativa: Ley de desarrollo de energía sustentable para las comunas más vulnerables de la RM


Creemos que esta ley debería aprobarse porque promueve la igualdad en avances tecnológicos para poder facilitar el reparto de energía entre las comunas de la Región Metropolitana. Por otra parte, al promulgar esta ley disminuiría la brecha social y económica entre los sectores con mas y menos recursos.

Actualmente en nuestro país no existe una ley que se ocupe del uso de energías renovables no convencionales provenientes de fuentes naturales e inagotables en el sector domiciliario y, por otro lado, existen comunas de la Región Metropolitana que sí pueden acceder a esta forma de obtención de energía gracias al suministro particular.

Es en este contexto que surge nuestra necesidad de crear una ley de desarrollo sustentable para las comunas más vulnerables de la Región Metropolitana en la que se establezca una normativa legal que asegure que dichas comunas tendrán la posibilidad de instalar e inspeccionar fuentes de energía de este tipo. Ahora bien, esta propuesta de ley debe ser considerada como un como un mensaje del Presidente de la República ya que su aprobación podría alterar la administración financiera o presupuestaria del Estado, puesto que se espera que sea este quien se responsabilice, a través de los municipios, de esta nueva medida legislativa.

En septiembre del año 2013 se aprobó de manera unánime la ley de fomento a las energías renovables no convencionales, que establece una meta de 20% de participación de las ERNC al 2025 en la generación total de energía del país. De este modo, la denominada ley 20-25 superó la última instancia que quedaba en el Congreso con el objetivo de potenciar la inclusión de las ERNC a la matriz energética del país.

Sin embargo, la ley 20-25 ha estado enfocada siempre en el sector industrial y empresarial de nuestro país y no se han considerado los sectores domiciliarios que es lo que nosotros queremos abarcar. Según el índice de calidad de vida urbana 2017 (ICVU), que evalúa factores tales como vivienda y entorno, salud, medio ambiente, condiciones socioculturales, entre otros, las tres comunas peores evaluadas del país son: Lo Espejo, La Pintana y Pedro Aguirre Cerda. El hecho de que estas comunas estén en este escalafón, se condice, tal como lo menciona el estudio, con las aristas valoradas, no obstante, creemos que también esta situación está en directa relación con la poca preocupación del gobierno por estos sectores de la población. En este sentido, como nuestro foco principal es la relación de: optimización de energía – calidad de vida – reducción de gastos en los sectores empobrecidos, creemos necesario que las tecnologías que permiten la optimización de la energía, tales como los paneles fotovoltaicos, deberían instalarse de forma gradual y de manera gratuita o mediante subsidio en estas comunas.

Ahora bien, no podemos dejar de mencionar la Ley 20.571 (net billing) de Generación Distribuida de electricidad, (2017) que, si bien incentiva a que quienes tengan paneles solares puedan ahorrar en su cuenta de luz, inyecten sus excedentes de energía a la red, y reciban un pago de parte de las compañías distribuidoras, no permite que toda la comunidad tenga acceso a esta forma de optimizar en los gastos de recursos energéticos, ni mucho menos se preocupa que la población más vulnerable, en términos económicos, se inserte en este nuevo proceso.

Debemos tener en cuenta que en esta ley, finalmente, son las personas las que deben poseer o hacerse cargo de la instalación de paneles fotovoltaicos en sus domicilios, dejando a la deriva el gasto económico de $40.000 aproximadamente por un generador pequeño, según datos entregados por el Ministerio de Energía. Rodrigo Castillo, director ejecutivo de Empresas Eléctricas A.G., indicó que hay dos puntos relevantes que influirán directamente en el éxito de la aplicación de esta ley, por una parte menciona que "se deberán buscar alternativas novedosas de financiamiento" y también que "será clave el correcto servicio técnico y de mantenimiento que se ofrezca a los clientes que instalen estos sistemas de generación de energía". Una vez más se está pensado en la familia como cliente y no como usuario, perjudicando, claramente, a los que más carecen de servicios básicos.

Hoy en día los sectores energéticos que aportan gases de efecto invernadero son los combustibles fósiles, el carbón mineral y el gas líquido, además de otros combustibles líquidos para uso terrestre como la gasolina o el diésel y son a este tipo de combustibles a los que acceden mayoritariamente los sectores más vulnerables de la población, y que aportan a la polución, especialmente, en meses de invierno.

Bajo estas circunstancias lo que proponemos, finalmente, es la instalación gradual de paneles solares fotovoltaicos en las comunas más vulnerables de la Región Metropolitana, ya sea de forma gratuita o mediante subsidio municipal, según el PIB de cada familia, que sea propietaria de su vivienda. Creemos que al sustituir el tipo de energía se apunta a dos niveles de optimización que, si bien son a largo plazo, son importantes de considerar: uno, relativo al medioambiente, y otro, relacionado con la economía de nuestro país.