Colegio Seminario Conciliar -LA SERENA - Región de Coquimbo
Título iniciativa: Iniciativa Juvenil de Ley sobre Tuición Responsable del Adulto Mayor


Como seres humanos, cumplimos el ciclo biológico del envejecimiento, lo que debería presentar problemas que son propios de la edad. Pero lamentablemente observamos que muchas personas que han llegado a esa etapa en nuestro país, se enfrentan al verdadero drama de encontrarse solos y abandonados, muchas veces en situación de postración o con ingresos económicos que resultan inexplicables y vergonzosos para un Chile que se jacta de pertenecer a la órbita de los países más desarrollados del mundo
Si en 1992 había 22,3 mayores por cada 100 menores de 15 años, en 2017 el número sube a 56,8 mayores por cada 100 menores de 15 años (INE noticias, instituto nacional de Estadísticas, www. INE.cl).
En Chile hay cada vez más envejecimiento demográfico, cada año esta cifra aumenta y no estamos lejos de otros países con gran población de tercera edad como Canadá. Chile es un país reactivo, esperamos a que ocurra la situación antes de preverla. ¿Por qué esperar a que la situación del adulto mayor sea más grave? Personas hacinadas, solas, desprotegidas son las que hoy en día rondan las calles y los hogares. Personas que trabajaron por y para el país ¿no merecen una vejez digna?
El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común (Artículo 1, Bases de la Institucionalidad, Constitución Política de Chile, 2016, Galas Ediciones). Pronto seremos un país demográficamente tercer etario, el Estado debe velar por los adultos mayores al mismo nivel que vela por los niños y hacer de este un servicio de calidad y responsabilidad hacia la tercera edad
Somos los jóvenes de hoy, pero los adultos mayores de mañana. Debemos hacer algo, el cambio está en nuestras manos.


Esta iniciativa trata acerca de un respaldo y promoción a la conciencia acerca de la tercera edad, y promueve el cuidado responsable de las personas jubiladas de manera autónoma y/o con ayuda del Estado por medio de bonos y respaldos económicos. Y si hubiese casos particulares en que no hubiera nadie que se hiciese responsable de la persona, el Estado otorgaría la tuición a un tercero, el cual sería algún empleado de un hogar de ancianos el cual sólo se enfocaría a retirar el apoyo económico estatal para ser invertido en los cuidados necesarios del adulto.
En vista de lo que se propone como ley, lo que viene al caso en estos momentos es el cómo podemos hacer esto posible. Para la realización de este proyecto se requerirá que las personas se hagan responsables de sus padres si es que estos ya han alcanzado la tercera edad, siendo una responsabilidad no solamente afectiva sino también económica. Para ello, las personas deberán destinar un porcentaje mínimo de su salario mensual o anual (de manera proporcional); en el caso de que las personas que estén bajo el tercer quintil no pudiesen destinar dicho porcentaje a la manutención de sus padres, tíos o abuelos, el Estado tendrá la obligación de proporcionarles un bono o apoyo económico para sanear las necesidades del tercer etario. En estos casos, las personas que retiren dicho apoyo económico (sean estos un familiar o un tercero que esté a cargo de la persona) deberán declarar que el dinero fue invertido en los gastos de la persona afectada al Servicio de Impuestos Internos (SII), al Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) o a un tercer ente creado específicamente para el control de estos asuntos monetarios.
Esta iniciativa legal, pretende obligar a que los hijos se responsabilicen por el bienestar de su padre o madre anciano o anciana, que esté en una situación de extrema precariedad de salud o económica, bajo penas aflictivas, similares a las aplicadas con un padre o una madre al que los tribunales han obligado a cancelar una pensión de alimentos periódica (Ley 14.908).
Si el(los) hijo(s) o la(s) hija(s) comprueban frente al tribunal la imposibilidad real, debido a estar sufriendo una situación de salud o económica igual de precaria que el o la adulto mayor, es el Estado el que debe solventar a través de un bono permanente los gastos básico de la persona beneficiada. Esto último no se suma a alguna pensión que reciba el adulto mayor, más bien busca equiparar el monto que necesita una persona enferma o muy pobre para llevar una vida mínimamente digna, sobre todo si ha llegado a la última etapa de su vida.
Creemos que este proyecto de ley logrará un impacto fundamental a un segmento importante de la población actual y futura, aportando a la disminución de los índices de pobreza y educando a las nuevas generaciones sobre la importancia de apropiarnos de una cultura que cuida de sus ancianos y ancianas, como en algunas culturas ancestrales que son el símbolo de la sabiduría y un aporte constante en la construcción de las sociedades.