Colegio Lorenzo Mondanelli -COIHUECO - Región del Bíobío
Título iniciativa: Creación y difusión de documentales sobre el patrimonio cultural y humano de cada comuna


Cada pueblo está destinado a dejar una huella imborrable que dé testimonio de los desafíos y metas a los cuales se debe enfrentar a lo largo de su existencia. En este sentido, es primordial el fortalecimiento de la identidad local que permita evitar el desarraigo por los valores fundamentales de una comunidad y por el acercamiento a la vida bajo la cual cada una de ellas va dejando un testimonio imborrable a las distintas generaciones.
Pero esta identidad local se gesta a lo largo de una serie de procesos que van pavimentando la relación existente entre lo que se testimonia y quienes realizan ese proceso hacia los demás. La historia siempre se ha caracterizado por dejar aislado e incomunicado a algún sector político, religioso, social en favor de otros, lo mismo que la identidad local que ha existido en cada comunidad que recuerda desde lo central, lo evidente, lo histórico, lo cultural y olvida la periferia, lo marginal que cada lugar, cada infraestructura, cada patrimonio arquitectónico, arqueológico o cultural ha pertenecido a los ciudadanos, a personas que se han comprometido con establecer cambios desde sus distintas esferas y que a lo largo de la historia vemos con tristeza cómo se olvidan de estas personas en favor de la grandilocuencia de lo que favorezca a los sectores de poder.
La identidad local es un elemento central para combatir la invasión del desapego de las nuevas generaciones. No se trata de excluir lo foráneo sino de no olvidar lo que ya existe y a quienes han marcado a cada comunidad porque por sobre cualquier tendencia cultural, social, política e incluso religiosa, las acciones desarrolladas por las personas no pueden quedar en el baúl de los recuerdos, más cuando han intentando dejar lo mejor de ellos, en beneficio de los demás, potenciando sus aspiraciones de engrandecimiento de la comuna en desmedro de sus propias aspiraciones.
Una sociedad que no recuerda, una sociedad que mira solo el presente sin recordar el pasado, sin la memoria que atesore el porvenir de las nuevas generaciones, es una sociedad destinada a fracasar, a que culturalmente sea absorbida por el capitalismo y la globalización, elementos propios de la postmodernidad que seducen a las personas con la búsqueda de nuevos horizontes sin detenerse a analizar que los ya existentes no están obsoletos sino que han sido olvidados.
En este sentido, es alarmante ver como las nuevas generaciones ignoran el nombre o relevancia de personajes históricos de nuestra cultura nacional y si eso lo situamos dentro de cada municipio la realidad muestra que aún es peor cómo muy pocos habitantes aún recuerdan el porqué una calle lleva tal nombre, el porqué no se debe olvidar lo realizado por tal persona o el porqué es necesario ahondar en la búsqueda del desarrollo y el sustento personal como la misión fundamental para comprender la relevancia que tiene el ser humano con su entorno y con la capacidad de adaptación con los otros, de compromiso con la búsqueda de la verdad, el conocimiento y el bienestar en el lugar al cual le ha tocado coexistir.
A partir de esto, se puede afirmar que el patrimonio cultural es un conjunto determinado de bienes tangibles, intangibles y naturales que forman parte de prácticas sociales, a los que se les atribuyen valores a ser transmitidos, y luego resignificados, de una época a otra, o de una generación a las siguientes. Así, un objeto se transforma en patrimonio o bien cultural, o deja de serlo, mediante un proceso y/o cuando alguien -individuo o colectividad-, afirma su nueva condición (Dibam, Memoria, cultura y creación. Lineamientos políticos. Documento, Santiago, 2005).
Así, la protección oficial del patrimonio comienza el año 1925, a partir de la primera Ley sobre Monumentos Nacionales que, en un principio, solo consideró al patrimonio histórico, arqueológico y monumental. Por ello, urge la necesidad de revalorar al patrimonio humano dentro de cada comunidad para que su relevancia permanezca a través de las generaciones ya que ciudadanos los ciudadanos no son meros receptores pasivos sino sujetos que conocen y transforman esa realidad, posibilitando el surgimiento de nuevas interpretaciones y usos patrimoniales.
Sin embargo, es necesario mostrar el énfasis en el rescate de nuestra cultura, de la historia política y social que se refleja no sólo en los monumentos o edificios, sino también en prácticas y respeto por ciertos modos de vida ya que es fundamental para poder enfrentar los desafíos propios del siglo XXI en donde la postmodernidad, el capitalismo y el individualismo ha creado una atmósfera de pérdida de la cultura local en pos de una cultura extranjera.


El 27 de marzo de 1980 se promulga el Decreto 259 sobre la convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural, suscrita en UNESCO que establece que el patrimonio cultural y el patrimonio natural están cada vez más amenazados de destrucción, no sólo por las causas tradicionales de deterioro sino también por la evolución de la vida social y económica que las agrava con fenómenos de alteración o de destrucción aún más temibles.
Por su parte, el 03 de noviembre del 2004 se promulgó la ley 19981 sobre fomento audiovisual que entre sus planteamientos señala que Propone, a través de programas y subvenciones, con cargo a los recursos del Fondo, el desarrollo de acciones orientadas a participar y a colaborar en la preservación y difusión del patrimonio audiovisual, así como a fomentar la difusión cultural audiovisual, tales como cine clubes, cine arte y salas culturales audiovisuales, en todo el país, y, especialmente en zonas rurales, populares y localidades de población mediana y pequeña.
A partir de esto, se propone que se promueva la creación de documentales en cada comuna que incentive el patrimonio de cada comunidad de manera que refleje la identidad local y la revalorización de las personas. Para esto, es necesario que se cree en cada municipio las instancias necesarias para impulsar la creación de estos documentales para lo cual es necesario la ejecución de talleres audiovisuales, de creación de guiones, de documentales y de reforzamiento del valor histórico y cultural de cada comunidad a través de estudios que rescaten las fortalezas patrimoniales de cada comuna.
Una vez realizada la creación de los documentales en cada comunidad es necesaria la participación en la difusión de estas obras audiovisuales para lo cual se pretende crear una videoteca municipal que cuente con una sala audiovisual y con una colección de las realizaciones audiovisuales que fomenten la identidad local de cada municipio.
Además se busca que se promueva la difusión en colegios, sedes sociales, juntas de vecinos, grupos religiosos, centros deportivos y culturales que permitan un acercamiento a las obras audiovisuales que representen al patrimonio humano y cultural de cada comunidad.
De esta forma, en la medida en que exista un rescate de nuestras tradiciones podremos enfrentar los nuevos desafíos de crecer en igualdad, oportunidad para todos y valorar a cada ciudadano como personas cuya labor ha permitido el progreso de la comuna a la cual pertenece.