Instituto Inmaculada Concepcion -VALDIVIA - Región de los Ríos
Título iniciativa: Programa de fomento cultural y cívico recorriendo mi ciudad


La educación es un elemento esencial para el desarrollo de la persona y del país, pero esta idea no siempre ha existido en las sociedades, incluso el cómo educar ha cambiado, debido a un gran avance en la tecnología, lo que conlleva a cambiar el método que décadas anteriores se empleaba. Hoy día se habla de educación permanente y enseñar a pensar, cada vez se avanza más en la relación alumno profesor. La importancia que tiene para la civilización se manifiesta en el tratamiento que ésta recibe, que ha pasado desde nada a ser una preocupación de primer orden, como ocurre en países desarrollados, incluso ahora, podemos decir que es una preocupación internacional. Las personas, por ende, necesitan educación cultural (que engloba la cívica) para crear un pensamiento crítico, para recorrer la historia tanto nacional como internacional. A partir de esto crearán más conciencia y opinión respecto a la infraestructura de su país, al orden y funcionamiento político y social; tendrán argumentos factibles para reclamar sus derechos y para dejar de lado los que tienen mera importancia; empezarán a cumplir sus deberes y salir de la burbuja que los sesga. Es complejo hacer entender al pueblo que deben respetar sus símbolos patrios e infraestructura; la dificultad aumenta al tratar de hacerlos sentir orgullosos de su país cuando desconocen lo que sucedió a lo largo de nuestra historia. Del mismo modo resultará difícil que entiendan la problemática, como por ejemplo la de los pueblos originarios que luchan por lo que les corresponde, porque no tienen ni la menor idea de lo ocurrido décadas pasadas. Por esto, y muchas cosas más, es importante la educación cultural y cívica para generar opinión, para que generen críticas constructivas al país y gobierno, para que respeten y se respeten; la vida no es solo matemáticas o biología, también es historia y cultura, porque a raíz de esta, también se forman las ciencias.
Pero, ¿Cómo debe ser empleada la educación para sus ciudadanos? En la actualidad, Chile es un país caracterizado por la exigencia de sus habitantes frente a un tema tan amplio como lo es la educación; sin embargo existen variados factores que no contribuyen al desarrollo como tal de una persona para llegar a conocer sobre su cultura nacional y para llegar a ser ciudadano como tal.
En la Unión Europea, la educación para la ciudadanía forma parte de los currículos nacionales de todos los países. Los cursos impartidos en clases son reforzados por actividades integrales, desde la organización del mismo grupo de estudiantes en sala, hasta tener representantes en los consejos educacionales. Este enfoque permite tratar la educación cívica como más que otra clase y convertirla en una experiencia de vida.
Por otro lado, desde el tratado de Maastricht queda estipulado la protección y el fomento a la cultura local de cada región. Esta se ve potenciada de diferentes modos, la Unión apoya permisos para expresiones de literatura, música, danza o cualquier forma de resaltar los logros artísticos de los diversos países. Uno de los ejemplos más claros sería Polonia: Su capital Varsovia fue totalmente destruida en la Segunda Guerra Mundial. Gracias a años de trabajo y la colaboración del gobierno polaco y europeo se logró restaurar y reconstruir el casco histórico, dejando la información a la vista de los transeúntes con fotos que muestran los edificios antes de la guerra y después de esta. La educación es, sin duda, uno de los pilares del progreso de los países y una poderosa herramienta para desterrar muchos problemas que nos preocupan actualmente. Uno de los esfuerzos internacionales para asegurar el acceso de la población a la educación básica es la "Declaración Mundial de Educación para Todos", celebrada en Jomtien, Tailandia, en marzo de 1990. En este documento se establece que: ...el incremento de las posibilidades de que la educación se traduzca en un desarrollo genuino del individuo y de la sociedad depende de que en definitiva los individuos aprendan verdaderamente como resultado de esas posibilidades, esto es, que verdaderamente adquieran conocimientos útiles, capacidad de raciocinio, aptitudes y valores.(UNESCO, 1990).
Lo anterior nos hace reflexionar sobre cómo debería ser llevada nuestra educación, basándonos en lo que J. Delors (1996) denomina "los cuatro pilares de la educación". Este autor considera que es necesario que los individuos adquieran cuatro tipos de aprendizaje que son esenciales para su desarrollo: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser. Estos aprendizajes suponen una educación básica con un enfoque que implique no sólo la información sino una formación de las personas; que posibilite aprender a reconocerse como diferente, pero al mismo tiempo como alguien que tiene algo en común con otros; que posibilite diferentes formas de pensamiento y la realización de tareas y actividades útiles, así como el desarrollo personal y social de los estudiantes.



Cultura es un término ampliamente utilizado para algo que todo el mundo forma parte y de lo que todo el mundo posee su propia definición, algo que forma identidad, comunidad, fomenta unidad aparte de formar raíces; independiente que a lo largo de la vida cambie, cada una deja marca. Es una condición natural que no requiere pensamiento consciente. Es un proceso dinámico, colectivo, adaptable, cambiante; se redefine continuamente influenciada por otras culturas y por ella misma. Podríamos definirla como nuestra estructura, marco de seguridad, algo que nos hace sentir cómodos y ''como en casa''. La cultura es la forma en que hablamos, trabajamos, bailamos, comemos y amamos. La cultura es el entorno humano que determina la forma y valores de la vida, desde la interacción con el entorno físico como psicológico. ¿Cómo sentirás que formas parte de una cultura si sólo la conoces a grandes rasgos? La cultura no es sólo lo que comemos y bailamos, es más trascendental, es el proceso y como se va construyendo tu identidad; la identidad de tu país y/o continente.

Para corregir esta desmotivación, proponemos como solución la creación de un Centro de Estudios Culturales (CEC), similar al Centro de Estudios Científicos (CECS) de nuestra región de Los Ríos, el cual es una corporación de derecho privado, sin fines de lucro, dedicada al desarrollo, fomento y difusión de la investigación científica. El objetivo inicial es a nivel local, establecer un CEC en la Región de Los Ríos para que como ciudadanos nos complementamos tanto en el ámbito de las ciencias exactas, como en las inexactas. Ahora, como objetivo a largo plazo, se espera la creación de un Centro de Estudios Culturales por región a los largo del país. De esta manera ya no sólo fomentaremos zonas culturalmente expuestas, sino que, cada región sacaría frutos en aprendizajes sobre su propia cultura. Este Centro de Estudios Culturales, proporcionará la cercanía entre el ciudadano y su ciudad, se les enseñará a valorar el patrimonio histórico y nuestra riqueza cultural. Su finalidad principal será una ciudad interactiva con espacios urbanos informados. El programa en cuestión: recorriendo mi ciudad se fundamenta en intervenciones educativas por la vía pública, en las cuales se señalará hitos importantes en la historia de la ciudad, el porqué del patrimonio de ciertas infraestructuras y a su vez, se fomentará que estudiantes tengan la oportunidad de aprender por medio de este programa. Respecto al último punto mencionado anteriormente, se busca que los establecimientos educacionales puedan ser parte de este proyecto, manteniéndose sujetos a lo que establece el Ministerio de Educación.
Pretendemos que este programa funcione todo el año y este abierto a todo público, ya que, la cultura de nuestra región y a nivel país está compuesta por cada uno de nosotros. Por medio de estos centros, nosotros como ciudadanos nos haríamos más conscientes de lo que sucedió en nuestra zona, lo que se está llevando a cabo ahora en tiempo real y lo que podrá ocurrir a futuro. Tendremos un pensamiento crítico sobre qué es lo que queremos para nuestra ciudad, región y país. Este pensamiento es la base para comenzar a exponer nuestro carácter cívico.
También existe una segunda alternativa a la problemática de la falta de educación cultural y cívica: una modificación a la ley de monumentos nacionales con la cual se les otorgaría el reconocimiento de no solo centros históricos, sino también centros culturales en su amplio sentido, incluyendo también información cívica disponible para el público general. Esta modificación agregaría las estaciones interactivas en cada edificio o establecimiento con el reconocimiento de monumento nacional, dejando en manos del consejo de monumentos nacionales, el ministerio de vivienda (a través de sus Seremis en las regiones) y en conjunto con el ministerio de cultura el coordinar cada uno de los puntos a ser repartidos entre todos los complejos culturales de la ciudad. Ellos ya deberían contar con información referente al motivo que les da la referencia de monumento, y se incrementará material didáctico referente a la cosmovisión y costumbres de cada zona; incluyendo formas prácticas y concretas de educar a los ciudadanos. Además de esto, esta modificación buscará transformarlas en polos del desarrollo y de la misma manera impulsar la importancia del patrimonio, el cual estará a la disposición de la gente. Una vez modificados los monumentos, se organizaran actividades con colegios, agrupaciones, juntas vecinales, etc. Su función principal será el desarrollar e implementar la información y actividades creadas, ser abierto a todos y generar el sentido de comunidad en la ciudadanía.