Colegio Cholguan -YUNGAY - Región del Bíobío
Título iniciativa: Creando ciudadanía desde mi barrio.


En Chile, la desafección juvenil en el ámbito político y de participación social ha ido en un progresivo aumento, que en las últimas décadas se ha visto plasmado no solo en un abierto desinterés en este ámbito, sino que también se ve reflejado en la baja participación de jóvenes en partidos políticos e incluso al momento del sufragio.
En los años 60, existía una abrumadora participación juvenil de centro e izquierda, que apuntaban a una patria joven y al poder joven. Junto con el régimen de Pinochet en el año 1973, se desató una ola que destruyó todo lo avanzado en esa década. La concepción general sobre la política de esa época cambió radicalmente; pasó de ser una democracia donde la imbricación de partidos y organizaciones políticas se facilitaba debido al horizonte político global, que invitaba a la participación, a ser una dictadura, donde el estado dirigía la vida en general y la represión se cerraba a cualquier movimiento contrario al gobernante.
En este contexto, fue evolucionando la visión sobre política hasta la forma en cómo la vemos el día de hoy. Según la Encuesta Nacional de Juventud del año 2015 de la INJUV, sólo el 21% de la juventud se declaró interesada o muy interesada en política; por el contrario, un 79% de los jóvenes encuestados declaró un abierto desinterés, cifra que ha aumentado a un 81% hasta el momento.
Son varios los factores que han influido de manera directa e indirecta a esta alarmante baja en el interés político; una de las teorías de desafección política, referida a la edad, postula que los jóvenes no sólo estarían menos interesados en la política, sino que también en participar electoralmente. Es decir, a menor edad, menor predisposición a votar. De acuerdo a datos suministrados por el Servel, es precisamente el grupo joven (18-29 años) el que más ha caído en el padrón, pasando del 34,77% en 1988 al 9,2% en las últimas elecciones presidenciales.
También, el factor socioeconómico es preponderante en este hecho. Según Lijphart (importante politóligo, considerado el padre del consociativismo), a mayor ingreso, mayor predisposición a votar, cuestión que se agudiza en un sistema de voto voluntario donde no existen constreñimientos ni sanciones para quienes no asisten a las urnas. En Chile, aquellos que nacen en los hogares de mayores recursos, generalmente reciben formación cívica constante de parte de su familia, lo que marca una considerable diferencia. Según una encuesta realizada por la INJUV en el año 2009, sólo el 21% de los jóvenes estaba inscrito en los registros electorales; de estos, el grupo ABC1 constituía el 40%, mientras que el grupo E ascendía a tan sólo un 13%.
Otro factor a considerar es la compleja relación entre la representatividad política y la juventud actual. Una marcada desconfianza política repercute en la legitimidad de un sistema democrático, y según lo que arrojan las encuestas, sólo un 17% de los jóvenes expresa un alto nivel de confianza social. A esto, se le suma una significativa falta de cultura cívica, tanto en la educación formal como en el hogar, lo que alimenta la desafección política; todo esto, considerando la mala evaluación de los actores políticos actualmente.


Desde un enfoque más amplio, la identificación política no sólo responde a la opinión sobre un sistema político, sino también a la idea de la juventud individualista de hoy en día, que no se muestra comprometida a realizar proyectos que integren un mayor número de ciudadanos. De acuerdo a una encuesta realizada a un grupo de alumnos, un 52% de ellos estaba de acuerdo con la frase Los problemas de organización de mi comunidad próxima no me interesan mientras no me afecten en forma personal o directa.
Como conclusión, se puede aludir la importante animadversión juvenil sobre la política chilena a varios, factores; socioeconómicos, etarios, etcétera. Claro está que este hecho ha venido manifestándose desde hace mucho tiempo, y si bien, se han implementado varias formas para solucionar este problema (entre ellos la Ley 19.042, que instaura la INJUV) los resultados aún no se logran vislumbrar a gran escala, debido a la evidente centralización que vive Chile como país. Consideramos que este problema puede trabajarse desde lo más cercano, las municipalidades, para así, empezar a formar jóvenes con una verdadera disposición por participar activamente en la sociedad.


•http://www.icso.cl/images/informecompleto.pdf
•http://www.injuv.gob.cl/portal/rt-blog/numero-2-julio/articulo-central-el-interes-de-los-jovenes-en-el-sistema-politico-actual/
•http://www.opech.cl/bibliografico/Participacion_Cultura_Escolar/jovenes_y_politica_gangas.pdf
•http://www.injuv.gob.cl/portal/wp-content/uploads/2017/03/libro-octava-encuesta-nacional-de-juventud.pdf
•http://www.injuv.gob.cl/portal/wp-content/files_mf/septimaencuestanacionainjuvcorr2.pdf


Modificación a la Ley 20.911; CREA EL PLAN DE FORMACIÓN CIUDADANA PARA LOS ESTABLECIMIENTOS EDUCACIONALES RECONOCIDOS POR EL ESTADO
Incorpórese a la ley 20911:
2do Artículo; Proyecto ampliado más allá del establecimiento educacional, destinado también a jóvenes egresados del colegio. Serán grupos a nivel comunal, regulados por la municipalidad, llamados parlamentos juveniles, compuestos por jóvenes desde los 14 a los 24 a los años, que promueva la participación de la juventud más allá del horario escolar. El espacio y horarios para la actividad será designado por la municipalidad. Tendrán como objetivo promover la participación juvenil de manera distinta a la tradicional, mediante talleres, charlas y actividades, con el fin de fomentar de forma dinámica la educación cívica y ciudadana, impulsando la participación de la juventud en el ámbito político.
Objetivos:
a) Busca constituir un espacio de reflexión y propuestas sobre la inclusión y la educación de calidad, integrado por jóvenes representantes de la comuna.
b) Responde a la necesidad de dejar de responsabilizar únicamente a la escuela de algo que nos compete a todos en todos los aspectos de nuestras vidas.
c) Se fomentan y financian propuestas socioeducativas elaboradas por los estudiantes.
d) Promover educación cívica en el marco de una comunidad activa política y socialmente.
e) Impulsar el debate en la juventud chilena, potenciar la participación y opinión en temas de interés público.
f) Realización de actividades que fomenten la cultura y patrimonio nacional.
g) Conocimiento y comprensión de la relación entre la juventud y la política.
h) Empoderamiento ciudadano que se verá reflejado en mayor participación en elecciones de todo tipo.
i) Aumento de participantes (principalmente jóvenes) en partidos políticos.
j) Concientizar acerca de la democracia actual, agregando el hecho de que mientras más ciudadanos participen, habrán más posibilidades de una sociedad menos desigual, menos violenta.
k) Fomentar la capacidad de potenciar el diálogo como método de resolución de conflictos.
l) Garantizar una juventud empapada en el concepto de ciudadanía, ya que son ellos quienes dirigirán el país.