Colegio Albamar -VIÑA DEL MAR - Región de Valparaíso
Título iniciativa: Ley de Cuotas en Chile


A partir del siglo XX hemos visto cómo la mujer ha buscado ampliar su área de desarrollo social. En un principio el rol de las mujeres estaba enfocado al cuidado de los hijos y los quehaceres del hogar, pero poco a poco estas funciones se han ido ampliando, extendiendo así las posibilidades de que las féminas se desenvuelvan en el ámbito profesional, ejerciendo plenamente sus derechos y pudiendo conjugar de esta forma su rol de madre con su vida laboral, social, cultural, política, entre otros.
En la actualidad la mujer ha conseguido muchos de los derechos por los cuales luchó largo tiempo. El problema que se le presenta hoy en día al género femenino es que existe una falta de equidad, es decir, darle a cada uno lo que se merece en función de sus méritos o condiciones (Press, 2016), tanto al hombre como a la mujer, en diversos ámbitos; y es en esta falta de equidad donde se ve muchas veces perjudicada por su sola situación biológica, pudiendo ser ejemplo de ello lo que sucede tanto en lo laboral como en otros ámbitos.
En el marco de la equidad es en donde, como grupo, vemos la posibilidad de mejorar como país tratando de velar por el desarrollo de la mujer en los distintos roles que puede desempeñar: madre, profesional, dueña de casa, representante político, etc.; en suma, como mujer.
En el ámbito internacional, en 2006, el Foro Económico Mundial introdujo su Informe Global de la Brecha de Género Anual, que mide la igualdad en las áreas de economía, política, educación y salud. Desde la publicación de este informe, se ha revelado que Suecia nunca ha quedado por debajo del cuarto puesto en el ranking de la Brecha de Género. Demostrando que es uno de los países con mayor equidad entre hombre y mujer.
Dentro de las normativas que ha implementado en este país se encuentra la Ley Contra La Discriminación 2008:567 que busca la paridad de género en el trabajo con el requisito de que todos los empleadores deben trabajar activamente trazando metas específicas para promover la igualdad entre hombres y mujeres. En segundo lugar, dicha ley prohíbe la discriminación y obliga a los empleadores a investigar cualquier forma de acoso y a tomar medidas en contra del mismo. Además, los empleadores no deben tratar injustamente a ningún empleado o solicitante de empleo que esté, haya estado o vaya a estar haciendo uso del permiso parental. La política de igualdad de género del Gobierno aspira a asegurar que el poder y los recursos sean distribuidos de manera equitativa entre los sexos, y crear las condiciones necesarias para que los tengan (Sueco, 2013).
A nivel de Latinoamérica diversos Estados como Argentina, México, Costa Rica y Paraguay han implementado la Ley de Igualdad desde 1996; Bolivia, Brasil, Ecuador, Panamá, República Dominicana y Perú desde 1997; Venezuela en 1998 y Honduras desde el año 2000. Y a pesar de que esta normativa se ha implementado de distintas formas y por ello ha presentado diversos resultados, es un método que promueve la igualdad a nivel internacional (Otalora, 2013).
De acuerdo a lo hasta aquí expuesto, se evidencia que algunas experiencias internacionales han ponderado a la mujer en su rol político a través de la promulgación de normativas que avanzan hacia la equidad, como por ejemplo la Ley de Cuotas parlamentarias en el caso español y la Ley de Igualdad presente en algunos países latinoamericanos.
Otro ejemplo significativo es el ranking de Brecha de Género entregado por el Foro Económico Mundial que incluyó a 135 países y que posiciona a Chile en el lugar 87. Este informe consideró el estudio de cuatro áreas fundamentales: acceso a la atención médica, acceso a la educación, participación política e igualdad económica (Cann, 2012). Dentro de este ranking destacan los países escandinavos quienes ocupan las primeras cuatro posiciones dentro del mismo.
En contraposición de los casos mencionados, el censo del 2002 dio a conocer que de los 15.116.435 habitantes chilenos hay un número mayor de mujeres que hombres, con 7.668.740 y 7.447.695 personas respectivamente y según las proyecciones que se realizaron, la población femenina debe seguir siendo mayor (INE Chile).
En virtud de nuestro sistema republicano, el poder legislativo se organiza en base a la elección de 38 senadores y 120 diputados quienes representan en el Congreso Nacional las diversas posturas políticas e ideológicas del país. Para el año 2016 la Cámara de Senadores, consta de 32 hombres y 6 mujeres; mientras que la Cámara de Diputados, consta de 101 hombres y 19 mujeres. Estas cifras reflejan que en ambas cámaras la representación femenina no alcanza el 32%.
Otro dato que da cuenta de la brecha existente en el ámbito de la política entre hombres y mujeres es la desigual postulación de candidaturas femeninas para las elecciones primarias municipales. A junio del 2016 solo un 23% de los postulantes son mujeres (PNUD, 2016) En los siguientes párrafos plantearemos una posible alternativa para los problemas que identificamos

En el periodo que hemos estudiado y analizado la situación nacional respecto a la equidad de género, hemos podido percatarnos de ciertas falencias, las cuales han sido planteadas con anterioridad. Respecto a ellas es posible advertir que la representatividad femenina en el ámbito político es baja en comparación a la masculina. Como grupo consideramos que este es un punto que se debe tener en consideración a la hora de hablar de la equidad que como país buscamos conseguir.

1. Promover la dictación de normativas que motiven a las mujeres a asumir distintos cargos públicos, y también a equiparar la cantidad de hombres y mujeres en el Congreso.

2. Gestionar Moción Parlamentaria que genere una modificación a la Ley Orgánica Constitucional de Los Partidos Políticos N° 18.603 (SERVEL, 2016) que reformando la cantidad de recursos asignados a las campañas eleccionarias en virtud de la presentación de listas que contengan un mínimo de 40% de candidaturas femeninas, tal como la Ley de Conteo en España, agregando ese nuevo criterio a los ya existentes.


3. Gestionar un Mensaje Presidencial para implementar una Ley de Cuotas en Chile, que estipule el porcentaje de participación que debe tener cada género en los distintos partidos políticos y ambas cámaras, una participación 40/ 60 .

Nuestra iniciativa considera los siguientes beneficios para la población femenina:

a) La incorporación no sólo desde lo discursivo, sino también desde lo pragmático de las mujeres a la esfera política de nuestro país, que incorpora la idea de su desenvolvimiento pleno como sujetos activos para la contribución en la construcción de una sociedad más democrática y equitativa en el punto de la participación.
b) La posibilidad cierta de contribuir en la construcción de un Chile donde, como mujeres, nos sintamos representantes y representadas, ofreciendo espacios para que todas -independiente de la condición económica, política y social a la que pertenezca
c) Sepamos que nuestros intereses y necesidades forman potencialmente parte de la legislación nacional.
d) Actuar en concordancia con los principios de ONU Mujeres, institución que promueve la adopción de nuevas leyes y la introducción de reformas constitucionales para garantizar el acceso equitativo de las mujeres a la esfera política.

Finalmente, cabe agregar que la iniciativa planteada tiene como finalidad avanzar en materia de equidad de género, asumiendo como desafío que la construcción de una sociedad más igualitaria en términos de acceso a beneficios no puede ser únicamente una responsabilidad ciudadana que llame a la inclusión activa y participativa de hombres y mujeres, sin importar su edad o condición social, sino también un proyecto país que incorpore la puesta en marcha de legislaciones que aseguren la disminución de la brecha entre los beneficios a los que pueden acceder todos los habitantes de nuestro país.