Colegio Trewhela´s English School -PROVIDENCIA - Región Metropolitana
Título iniciativa: Ley Integral de salud mental en los jóvenes:: Modificación del decreto 136 y ley 19.070


Actualmente la depresión afecta a un total de 350 millones de personas en el mundo según la Organización Mundial de la Salud . Esta situación nos lleva a señalar que vivimos en una sociedad con severos trastornos del ánimo, donde la angustia, la tristeza y la infelicidad priman ante cualquier emoción, generando como consecuencia la perdida de sentido en la vida y por ende, las ganas de seguir viviendo. Lo anterior se traduce en que cada año se suicidan más de 800.000 personas, siendo el suicidio la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años .
En nuestro país el panorama es más preocupante, ya que nos ubicamos por sobre el nivel mundial de depresión, con un índice de un 17,2%, según la Encuesta Nacional de Salud realizada en abril de este año, incluso se señala que el 21.67% de los habitantes del territorio nacional indicaron haber recibido un diagnóstico relacionado con esta enfermedad al menos una vez en su vida. Además de ello el aumento de las tasas de suicidios en chile son las más altas de la OCDE, después de Corea del Sur, con una cifra de más de 1500 suicidios al año.
Las explicaciones sobre las razones que causan esta problemática a nivel nacional e internacional son variadas, lo que nos permite afirmar que su explicación es multicausal, lo que hace que el problema sea más complejo. Bajo esta premisa una de las causas más destacada en el último tiempo para los países que concentran mayores índices de depresión como es el caso de China, Corea y nuestro país, según la columna de María Mercedes Barraza en El Mostrador, ha sido el rápido tránsito hacia un modelo de desarrollo distinto lo que implica en la mayoría de los casos, transitar de una sociedad de características más colectivas a una sociedad más individualista. Por ello, proponemos realizar una ley de salud mental para jóvenes de educación básica y media, la cual busque eliminar la angustia, la tristeza, la perdida de sentido de la vida y el mundo, y guíe a los estudiantes hacia el camino de la felicidad.
En términos de costos el nuevo estudio de la Organización Mundial de la Salud calcula los costos y los resultados de una ley que busque acabar con los trastornos del ánimo en 36 países de ingresos bajos, medios y altos en los 15 años que van de 2016 a 2030. Los costos estimados de la ampliación del tratamiento, principalmente el asesoramiento psicosocial y los medicamentos antidepresivos, se elevan a US$ 147.000 millones. Sin embargo, los beneficios superan ampliamente los costos. Ya que se piensa que este tipo de leyes tendrán muy buenos resultados. Pese a ello, las inversiones actuales en servicios de salud mental son muy inferiores a lo necesario. Según la encuesta para el Atlas de Salud Mental de la OMS 2014, los gobiernos gastan por término medio un 3% de sus presupuestos sanitarios en salud mental, cifra que oscila entre menos de un 1% en los países de ingresos bajos y un 5% en los de ingresos altos. Y nuestro país, se encuentra entre los países con menor gasto.
La pregunta que nos surge como grupo es la siguiente ¿Qué se debe hacer para que los jóvenes de nuestra sociedad sean felices? ¿Qué debe hacer el sistema educativo para ello? ¿Qué debe hacer el sistema de salud? Antes de dar a conocer nuestras soluciones para el problema planteado queremos señalar que el transito rápido y brusco que tuvo nuestro país de un modelo de desarrollo a otro, no es la única causa de nuestro problema, ya que como afirmamos anteriormente es un proceso multicausal, donde afectan causas de carácter personal y contextual. Las causas de carácter personal pueden ser variadas, debido a que depende de las experiencias vividas por cada persona, así como de su personalidad. Por otra parte, queremos dejar en claro que entendemos que el problema de la depresión es transversal a todos los grupos etarios de nuestra sociedad, no obstante, pensamos que una ley de salud mental en nuestro país, debe ser gradual por la cantidad de recursos que movilizaría y porque entendemos que los grandes procesos no ocurren de un día para otro, no obstante, pensamos que en primer lugar, debe estar localizada en los jóvenes de nuestro país, ya que son el grupo etario más afectado según los datos de la OMS, y además, estamos convencidos de que una buena prevención en torno a la salud mental en nuestro sistema educativo marcará la diferencia en el futuro. Debido a que es probable que desde pequeños aprendamos hacer felices y así lidiar con los problemas laborales, personales y contextuales que pueda sortear el mañana.



Para poder realizar este proyecto se debe modificar el Título I (Ministerio de Salud), capítulo I (funciones) del decreto 136 y el Párrafo II (funciones profesionales) de la ley 19.070.
La primera modicación se hace con la intención de que se explicite en el decreto Nº 136 que una de las funciones del Ministerio de Salud debe ser velar por la prevención y cuidado de todos los habitantes del territorio nacional en materia de salud mental, poniendo énfasis en el cuidado de la salud mental de los jovenes de Chile.
La segunda modicación tiene la intención que una de las funciones de los docentes sea velar por la salud mental de sus estudiantes lo que implica capacitarse constantemente en el tema y realizar actividades dentro de la escuela que fomenten la creatividad y la felicidad de los jóvenes.
Por otra parte proponemos las siguientes funciones y obligaciones de los docentes:
En primer lugar, pensamos que es necesario que todas las asignaturas que se imparten en todos los colegios del país, realicen por lo menos una vez en el semestre una evaluación de carácter libre, la cual debe estar relacionada con el contenido que se esté trabajando en clases, de esta forma los jóvenes fomentaran la creatividad. En segundo lugar, pensamos que es fundamental que todos los docentes en ejercicio se interioricen con las causas, síntomas y consecuencias de la depresión, ya que estos son uno de los actores que conviven y se relacionan con los niños y jóvenes de nuestra sociedad por más tiempo. En tercer lugar, es necesario que las familias de los estudiantes sean informadas de las causas, síntomas y consecuencia de la depresión, ya que solucionar el problema no depende meramente de la escuela y las docentes. Para esto se propone que sean los docentes que capaciten a los familiares de los jóvenes. En cuarto lugar, es necesario que los docentes realicen un mínimo de actividades escolares al aire libre (además, de Educación física) donde se potencie la convivencia escolar, la solidaridad y el bien común. De esta manera pensamos que se construirá un ambiente educacional, menos competitivo e individualista, avanzando a una sociedad con características colectivas. También, nos parece necesario que los docentes compartan en actividades de la misma índole entre ellos, las cuales deben formar parte de su contrato de trabajo, ya que solo así avanzaremos a un sistema educacional menos competitivo e individualista. En quinto lugar, pensamos que es necesario que toda la comunidad educativa (directivos, familias, estudiantes, docentes y auxiliares) participen de actividades extra programáticas que fomenten la recreación y la buena convivencia, además, de ayudar directamente a evitar estados de ánimo depresivos.
Por otra parte y en concordancia con lo anterior proponemos que exista una fecha de carácter nacional (un día domingo) donde toda la comunidad educativa participe de actividades que ayuden a fomentar una buena salud mental, un ejemplo de aquello es el siguiente: Realizar murales y mosaicos dentro de las dependencias de los colegios y sus alrededores. Debido a que se ha confirmado científicamente que el uso de colores fuertes y llamativos en los lugares en que se pasa más tiempo, incide positivamente en los estados de ánimo.