Colegio Arriarán Barros -PUERTO MONTT - Región de Los Lagos
Título iniciativa: Proyecto "Mi tierra"


La educación en Chile, un tema país que preocupa de manera transversal a toda nuestra sociedad también se presenta como un desafío para el presente gobierno de Michelle Bachelet, Presidenta de la República de Chile, quien ha presentado un programa que le da importancia a la educación de nuestro país, otorgando en la educación superior becas que llegan hasta el 100% del arancel pagado. Sin embargo, eso es solo una arista de la educación en Chile, ya que esta se divide en cuatro grandes grupos:
1. Educación parvularia.
2. Educación básica.
3. Educación media.
4. Educación superior.
Uno de estos cuatro grupos es al cual le tomaremos importancia y en el cual se basa nuestro proyecto de ley.
La educación en general, gracias al MINEDUC, ha logrado fomentar el desarrollo en todos sus niveles, operando con un sistema educativo inclusivo y de calidad que contribuya a la formación integral y permanente de las personas y al desarrollo del país. (rural.mineduc.cl). Pero esto en la educación rural no se llevó acabo hasta inicios de la década de los 90’.
Desde 1990, junto a la vuelta de la democracia, el ministerio de educación le dio y le ha dado énfasis a la educación rural, ya que esta presentaba inequidad y baja calidad en comparación a establecimientos educacionales de zonas urbanas, creando programas de mejoramiento para detener estos problemas, los cuales son: MECE rural (1992), Programa de Educación Básica Rural, el Programa de Educación Intercultural Bilingüe (PEIB) y hoy en día el proyecto conversemos, el cual se les otorga instancias periódicas de encuentro a los profesores rurales.
La publicación del centro de estudios MINUDEC Estadísticas de la educación 2013 da a conocer datos desde el 2001-2004 hasta el año 2013 de la educación en Chile, a cargo del ex ministro de educación Nicolás Eyzaguirre G.
Los datos de la tabla Número de establecimientos por dependencia administrativa, según región y área geográfica, publicada por el centro de estudios MINEDUC el año 2013, nos muestran una brecha cuantitativa a considerar que hay entre la cantidad de establecimientos urbanos (68%) y los establecimientos rurales (31,9%). Esta diferencia de cantidad de establecimientos es comprensible, ya que desde fines del Siglo XIX, en Chile se ha desarrollado una migración interna de campo-ciudad, el cual se produjo por factores beneficiosos de trabajo o educacional para la población.
En el sector rural de Chile, según datos del mismo documento, un 76,7% de establecimientos son de carácter municipal, un 23,1% son particulares subvencionados y un 0,07% son particulares pagados. Es así como se puede dar a entender que las escuelas municipales son el gran pilar de la educación rural, siendo el principal proveedor de conocimientos a los estudiantes en zonas rurales.
Como ya se sabe, las escuelas rurales son casi en su mayoría multigrado, lo cual significa que un profesor atiende a las necesidades educacionales de alumnos de distintos cursos en una sala de clases. Es así como se demuestra, a través de estos datos que en la educación básica rural prima los establecimientos municipales, siendo estos los que reciben más alumnos de las distintas zonas de nuestro país.

El tema de la educación rural ha dado que hablar en todo el mundo, Chile no es la excepción. Tendemos a pensar que en esta materia somos el único país que tiene dificultades, pero no, en Finlandia, por ejemplo el 30% de las escuelas son multigrado y rurales, y la cantidad de alumnado que recogen ha ido en disminución producto de la migración hacia centros urbanos. De hecho en Europa ya se creó una institución reguladora capaz de generar posibles soluciones para este problema, se trata de NEMED. NEMED es un proyecto que se plantea estudiar y analizar los elementos que conforman el proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula rural, y en consecuencia la escuela rural, así como las condiciones en las que se encuentra este proceso en Europa. Una vez analizadas las condiciones, el proyecto procede a buscar soluciones concretas, las cuales tienen el fin de mejorar la educación en las aulas rurales multigrado.
Nuestra solución surge a base de la siguiente línea de análisis. Si el estudiante comprende de mejor manera su entorno cultural y natural ¿Lo asimilará como propio?, ¿Podrá tener en consideración de, una vez acabados sus estudios superiores, volver a generar capital en su zona originaria? Es esto precisamente lo que Europa hace, ha decidido invertir en programas de educación rural, con el fin de, a largo plazo, generar nuevas posibilidades de trabajo en dicho medio; granjas autosustentables, bosques con plan de manejo forestal, producción ganadera, docencia multigrado e inclusive turismo. Es considerado de suma importancia, que para que esta iniciativa exista de parte de los futuros profesionales, se genere el apego necesario entre estos y el medio en que desarrollan sus primeras enseñanzas, el medio rural.

Es así como surge la iniciativa de proyecto: mi tierra. Un programa de modificación al decreto N° 33 de educación rural, de la ley 20370, al cual se le incorporaría un artículo que diga relación con la promoción de instancias para con los estudiantes, en que estos puedan desarrollarse en torno a su medio físico-cultural, dando especial realce a la importancia que su zona implica para el país, tanto productiva como históricamente, llevando los contenidos teóricos enseñados a su entorno. El desarrollo de dichos contenidos, se llevaría a cabo siendo incorporado en las horas pedagógicas ya existentes, tanto en el área de las ciencias naturales (fisiología vegetal y animal) como en el de ciencias sociales, historia y geografía (pueblos originarios, climas y actividades productivas de la zona), con el fin de dar una atención especializada a los estudiantes de las zonas rurales, que, muchas veces no se ven reflejados en las enseñanzas que se imparten en el programa común (que tiene un enfoque más bien urbano). Además de ser un pilar teórico, el proyecto tiene fines formativos y psico-pedagógicos, pues la relación personal que el estudiante pueda formar con su entorno es la que permitirá el apego esperado, apego que formará sujetos conscientes del país en el cual viven y más importante aún, de la zona del país que habitan.
Se busca que los resultados obtenidos se asemejen de alguna manera a los de Europa con las escuelas rurales multigrado (guardando las proporciones y entendiendo las diferencias entre ambas culturas), y es que a largo plazo, no solo la calidad de estas mejoren, sino también, que su finalidad sea incorporada a los planes políticos de la educación en Chile, y que contribuya a la formación de visionarios, técnicos y profesionales, conscientes de la ecología y de la historia que sus montañas, campos, valles y desiertos tienen. ¿El resultado? Jóvenes evidentemente preparados para enfrentar estas realidades con pertenencia y pasión, colaborando con el país y con los entornos rurales, pues es necesaria que estas amplias áreas de tierra sean trabajadas con entusiasmo y sobretodo con propiedad y elocuencia.
Proyecto: Mi Tierra. Para que las niñas y los niños de las escuelas rurales tomen conciencia de lo que significa su zona, de lo que significa ser conocedor y ente proactivo de sus propias tierras.