Instituto Obispo Silva Lezaeta -CALAMA - Región de Antofagasta
Título iniciativa: POLÍTICA PRO NATALIDAD


Chile, un país que requiere más ataúdes que cunas
El enunciado hace referencia a los índices publicados (instituto Nación de Estadística) en materia de la evolución de la fecundidad en Chile, y es que éste registro ha indicado la disminución considerable de la natalidad en los últimos 20 años. El estudio señala que Luego de un leve aumento, desde 2010 la natalidad ha descendido, llegando en 2011 a 14.4 nacimientos por cada mil habitantes. En el caso de la tasa global de fecundidad, en 1990 las mujeres tenían 2.66 hijos en promedio, cifra que en 2011 llegó a 1.89 hijos por mujer.
Dentro de pocos años, habrá una bomba demográfica, pero de despoblación así expresó Alban d'Entremont, profesor de Geografía Humana en la Universidad de Navarra y es que, si bien es cierto, una población soltera y sin hijos provoca una bonanza económica en los estados, esto es solo a plazos delimitados; así lo explica un estudio norteamericano, el cual señala lo siguiente: La economía y emprendimiento en el mundo se verá disminuidos a no ser que se estabilicen los niveles de fecundidad esto referido a la disminución de la natalidad.
A pesar de que esta realidad sea lejana, es importante tener en cuenta el perjuicio venidero:
• Se prevé que en el 2020 se presenten en el país 50,1 adultos mayores de 60 años, por cada 100 menores de 15 años, es decir, por cada niño existirá un adulto mayor, lo que nos argumenta una tendencia clara hacia el envejecimiento demográfico,
• Según una investigación realizada por el Instituto de Ciencias de la Familia (ICF) de la Universidad de los Andes, Chile está por debajo de las cifras de reposición ya que con 1.9 hijos no alcanza a mantener en el tiempo a su población activa.
• Además de esto se ve afectada la fuerza de trabajo en las próximas generaciones y así la calidad de vida, debido a que una población envejecida necesita más recursos de los que la población podrá generar.
Debido a esto, urgen políticas públicas que apoyen o contribuyan al difícil objetivo de intentar revertir o al menos mejorar nuestras tasas de natalidad. Si adentramos más al tema, podemos encontrar experiencia internacional de que se han logrado pequeñas alzas en los nacimientos, varios países que han entrado en situaciones de bajo crecimiento demográfico han adoptado políticas e incentivos claramente pro fertilidad. La mayor parte de los países europeos tienen bonos para premiar el nacimiento de hijos. El caso exitoso más reciente es Estonia ya que al tener en consideración su baja natalidad en 1998, el número de nacimientos por cada mil habitantes llegó a 8,8, casi a la mitad que en 1988. Pero la tendencia a la baja se detuvo. Ya en 2008 hubo 12 nacimientos por cada mil habitantes. Ahora los números son han crecido, gracias a un agresivo plan de promoción de la natalidad del gobierno.
Contrario es el caso de España, las previsiones de INE apuntaban en el año 2012 a que la población española se situaría en torno a los 41.5 millones. Sin embargo, el 2013 una previsión a corto plazo sobre la tasa de fecundidad apunta que en el 2022 España tendría 700 mil habitantes menos de los que se nombran en el informe anterior, lamentablemente España no lleva con buenaventura políticas pro-natalistas. Esto llevaría a España a un mal augurio en la economía según lo señala César Molinas en su libro sobre el futuro del empleo español aparecen los mejores estudios demográficos sobre el riesgo de colapso de las cuentas públicas españolas a partir del 2025 por la caída irreversible de la fecundidad.
En el caso francés, Jacques Marseille, catedrático de Historia de Economía en la Universidad de la Sorbona, prevé que Francia será dentro de unos años el país más poblado de Europa, esto gracias a las políticas de natalidad llevadas a cabo por el Estado durante décadas. Medidas como la gratuidad de las guarderías, las grandes rebajas fiscales por hijo, ayudas de hasta el 40% del coste que supone un cuidador infantil o los cuatro meses de baja maternal, de un año a partir del tercer hijo, explican las buenas cifras de la natalidad francesa.
El aumento de la demanda en la industria, la lógica dictaría que un país con una población mayor a asegurar más de una aplicación en ciertos sectores.
• El aumento de la fuerza militar, con una numerosa población se puede tener una ventaja militar significativa con respecto a los países más pequeños.
• Tener más gente que está dispuesta a trabajar significará que habrá más bienes y servicios disponibles para las personas. Dado que habrá una gran oferta, los precios caen y ciertas cosas se hacen más asequibles.
• El aumento de la población en Chile, lograría una paridad con el medio-ambiente, las fuentes vitales y los factores de desarrollo económico, social, cultural y de ambiente.


Para lo mismo Chile, deberá abordar propósitos e incentivos que entreguen facilidades para la crianza y desarrollo de los infantes. La reducción en los contratos de las jornadas de trabajo, es otro elemento crítico en estas materias. En el ámbito médico, se deben incorporar todas las medidas que favorezcan la prevención, el diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado de la infertilidad de las parejas de todos los niveles socio-económicos. Debe educarse e informar claramente a las parejas jóvenes sobre las consecuencias del uso indiscriminado y poco vigilado de los métodos anticonceptivos y sus consecuencias en la fertilidad posterior.
Chile enfrenta dos elementos importantes para su evolución como sociedad: por una parte, un dilema de carácter demográfico, la caída de la natalidad, que debe ser resuelto a tiempo con políticas activas e inteligentes; por otra, que cuenta con una población joven, que, debidamente educada y capacitada, pueda ser el motor que nos lleve a niveles superiores de desarrollo y bienestar.
Por lo tanto, si no queremos que nuestro futuro desarrollo resulte comprometido en extremo y salvo que estemos dispuestos a aceptar una inmigración masiva, en los próximos decenios, es necesario que se produzca, cuanto antes mejor, un aumento drástico en la tasa de natalidad desde los bajos niveles actuales, para que aumente el número de jóvenes en la sociedad.
Propuesta legislativa:
MOCIÓN PARLAMENTARIA QUE INSTAURA UNA POLÍTICA PRO NATALIDAD.
MODIFIQUESE DECRETO CON FUERZA DE LEY.
1) Artículo 22, Código del trabajo: La duración de la jornada ordinaria de trabajo no excederá de cuarenta y cinco horas semanales.
MODIFIQUESE A El periodo legal de trabajo es de 35h semanales para la población.
2) BONO DE NATALIDAD: Monto del bono actual entre 17.500 a 22.000 pesos.
MODIFIQUESE A: Un pago mensual de 40.000 pesos y consta de una tarjeta electrónica, que es posible utilizar en una red de locales especializados en la venta de productos necesarios para el infante y Supermercados. En un periodo de 2 años desde la inscripción del infante.
3) COSTO TRATAMIENTO: La cobertura en todas las atenciones médicas recibidas para el tratamiento de fertilidad.
MODIFIQUESE A: Reducir el costo del programa de infertilidad

• CRÉESE un fomento a la fertilidad en nuestro país implementando la política pro natalista, dando énfasis a la baja tasa de natalidad que sufre Chile en la actualidad.
En función de los principales objetivos expuestos:
I.-La subvención de las necesidades básicas del lactante.
II.-La estabilidad de la madre en su ocupación laboral.
III.-Aumentará la fertilidad por costos que antes no podían ser retribuidos