Liceo Agricola San Javier -LA UNION - Región de Los Ríos
Título iniciativa: Ley de incentivo a la producción de leña certificada


Complejo Educacional Liceo Agrícola San Javier - Región De Los Ríos
Título iniciativa: Ley de incentivo a la producción de leña certificada

Fundamentación:
Actualmente, según estudios de la OCDE, Chile es el país que sobresale en Sudamérica por sus altos índices de contaminación atmosférica y en el caso del sur de Chile, entre la Región del Maule y Los Lagos, esta se debe al mal uso de la leña (esto se señala en el último informe del ministerio del medio ambiente). Adjunto a esto, hay estudios que señalan que la emisión de material particulado influencia directamente en la salud de las personas (Rev Méd Chile 2008; 136: 767-774, Fuentes de contaminación intradomiciliaria y enfermedad respiratoria en jardines infantiles y salas cunas de Temuco y Padre Las Casas, Chile).
Aun así, las iniciativas legales han apuntado al aumento de exigencias hacia los calefactores a leña (NORMA DE EMISIÓN DE MATERIAL PARTICULADO, PARA LOS ARTEFACTOS QUE COMBUSTIONEN O PUEDAN COMBUSTIONAR LEÑA Y DERIVADOS DE LA MADERA, CONTENIDA EN EL DECRETO 39, DE 2011), pero no se ha mencionado una iniciativa que busque el incentivo al uso de leña, ya que este recurso ni siquiera se considera un recurso energético (Leña, una fuente energética renovable para Chile Pp 97).
Las carencias de iniciativas en este ámbito han producido que se fortalezca el mercado informal en el sur del país, llegando a representar un 80% del total del mercado (Reportaje por tele 13 https://www.youtube.com/watch?v=A1Sdr0Ewn30) abasteciendo a gran parte de la población urbana con leña húmeda, verde y sin planes de manejo (esto quiere decir que provienen de bosques en donde se tala sin manejo alguno, impactando negativamente).


Descripción:
Nuestra iniciativa de ley titulada “Ley de incentivo a la producción de leña certificada” propone un conducto de acción que debería incentivar la producción de leña certificada y a su vez debería abastecer el mercado con un producto calificado que no impactará negativamente el ambiente.
El conducto regular de la actividad se inicia con el productor de leña. Este debe certificarse para producir leña certificada, pero para lograr dicha certificación es necesario que cumpla con ciertos requisitos, siendo los más importantes el que compruebe que su producto se extrajo de un predio con manejo, siendo acreditado por un profesional forestal y que su producto no exceda el 25% de humedad. En definitiva, para solucionar la primera parte del problema proponemos que el estado invierta en secadores colectivos de leña, en donde cualquier productor que compruebe que su producto se extrajo con un plan de manejo pueda secar su producto para comercializarlo en buen estado, evitando el impacto directo por la emisión de material particulado.
La medida anterior que favorece directamente al productor incentivando la certificación del mismo como productor a certificarse, pero hay que reconocer que el producto certificado es más costoso, siendo un problema de carácter social. La segunda intervención efectiva del estado está relacionada con el mercado formal, en donde se debe fomentar un orden en la dinámica de compra de la leña como un recurso valorado en el entorno. La segunda parte de la propuesta va dirigida al orden de consumo de la leña, hay que establecer un periodo de compra de leña en donde esta esté con un incentivo estatal, esto teniendo consideración con los factores climáticos de cada zona. Para explicar esto utilizaremos un ejemplo local: En la ciudad de la Unión, que pertenece a la región de Los Ríos normalmente según estudios climatológicos, se presentan 3 meses cálidos que son diciembre, enero y febrero meses en los cuales la leña recién extraída puede secarse y perder gran parte de su humedad. Si se implementa un plan de manejo no tan solo en la extracción, sino que también en su comercialización, la que sería idealmente en marzo-abril, nos aseguraríamos que el producto presentado al consumidor estaría cumpliendo con las normativas especificadas. Anexo a todo esto se debe insertar un calendario anual en donde ser planificara e indicara en que momentos se puede extraer leña, para tener el tiempo suficiente para secar. Para asegurar su consumo necesitamos que el estado subvencione parte del valor del producto pero no todo el año, sino que solamente en el periodo apto para la compra, así el consumidor podrá acceder a un producto de calidad, que no deja un impacto ambiental severo. En simples palabras; de mayo a diciembre se puede extraer leña, la cual estaría en secado durante los meses cálidos que serían diciembre, enero y febrero, y finalmente se subvencionaría la compra en marzo abril, asegurando que una parte importante del mercado adquiera un producto calificado.
Esta medida que va de la mano con la colaboración de las políticas públicas ya implementadas por el ministerio del medio ambiente, el ministerio de energía y la CONAF y tendría un efecto positivo en los escenarios críticos de contaminación, ya que afecta a toda la población entre la región del Maule y Los Lagos, siendo más de 3.000.000 de habitantes afectado, los que además tienen inserto el consumo de leña como algo cultural, ya que como recurso calórico cumple 3 funciones, calefacciones, calentar agua y cocinar, y representa un bajo costo en comparación a energías como la electricidad o parafina.
Finalmente la última apreciación que podemos realizar tiene relación con el impacto que tiene la prohibición y/o restricción en el entorno; está claramente no es la alternativa, ya que históricamente hablando las políticas restrictivas no son bien aceptadas por el entorno y en este caso particular el uso de la leña seguirá realizándose mientras el estándar de la población esté en los quintiles más bajos por sus bajos ingresos. En definitiva es un problema ambiental maximizado por la problemática social, ya que el uso de leña es la opción más viable en una sociedad que limita la capacidad de acción al ingreso per cápita y en donde la realidad regional en cuanto al clima empuja a la población a tomar decisiones ignorando la conciencia ambiental.