Colegio Aleman -PUERTO VARAS - Región de Los Lagos
Título iniciativa: Vida sana para jóvenes.


En los años 1982 a 1986, cuando se produjo la crisis económica con altísimo desempleo (25%) y en programas de empleo mínimo (PEM y POJH) un 27%, con lo cual se tenía a más de un 50% de la población con falta de ingreso para tener una alimentación aceptable (que pueda satisfacer las necesidades nutricionales de un ser humano). Durante el período, los niños sufrieron carencias alimenticias y se compensaron esas carencias con el consumo de otros altos en grasa. Esos niños, que sufrieron deficiencias y luego se adecuaron al modelo de comida rápida y sabrosa, con alto contenido de azúcar, grasas y sodio, traspasaron dicho modelo a sus hijos, intentando que no tengan ninguna carencia y dándoles todo lo que piden.

Hoy en día, el crecimiento económico ha llevado a un aumento de consumo en general, y de comida en particular, lo cual ha sido estimulado por las empresas de alimentos que han incrementado la variedad de productos cada vez más sabrosos, con alto contenido de grasas, azúcar y sal, atractivos y llamativos para aumentar el consumo, acompañados de una costosa e inteligente publicidad que entra en todos los hogares, para aumentar sus ventas y ganancias, aun cuando sea en detrimento de la salud de las personas.

¿Qué es la obesidad? Según la Organización Mundial de la Salud, es la acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.
Esta problemática comienza a partir de la juventud, cuando se le integran los hábitos tanto alimenticios como de actividad física diaria. La realidad detrás de esta tendencia es la escasa actividad física y una alimentación desequilibrada. Los niños y niñas de hoy son mucho menos activos que antes. Usan gran parte del tiempo en ver televisión, estar sentados en clases o jugar en el computador. Los malos hábitos pueden llevar al niño a sufrir sobrepeso u obesidad con consecuencias serias para la adultez, principalmente en su salud, los cuales serían:
- Trastornos mentales como la bulimia y anorexia.
- Desarrollo de diabetes.
- Problemas cardiovasculares.
- Problemas con los huesos y articulaciones.
- Bullying y discriminación debido al aspecto físico.
- Desánimo, cansancio, depresión, decaimiento.


A partir del índice de obesidad presente en el informe de la UNADEP y el informe de la OCDE, se muestra que Chile es el quinto país alrededor del mundo con una de los mayores tasas de obesidad en la población. Esto es en parte debido al modo de alimentación y a la poca actividad física que se desarrolla a lo largo de su vida. Además, datos de estudios realizados por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, muestran que la obesidad en ese grupo de edad continúa aumentando en los últimos 3 años a cifras cercanas al 30%. Esto es de gran trascendencia para el futuro del país, ya que las primeras tres causas de altas hospitalarias son por hipertensión arterial, diabetes y obesidad, las tres directamente relacionadas con la alimentación.
Entonces ¿Por qué no se come más sano en vez de hacer más deporte? Según un informe de la Universidad de Castilla de la Mancha en España, que comprobó que una buena alimentación es vital para una vida sana, pero se destaca que el hacer ejercicio es más eficaz y es la clave para reducir la obesidad y mantenerse sano.
Dentro de la vida de los estudiantes, con respecto a las clases de educación física en Chile, solamente se le dedica dos horas pedagógicas por semana, lo que no está dentro de los parámetros de lo que recomienda la OMS (organización mundial de la salud), quién afirma que : “Los niños y jóvenes de 5 a 17 años inviertan como mínimo 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa. La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar, como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen, en particular, los músculos y huesos.”1 Siendo que en nuestro país se presenta una tendencia de obesidad cada vez mayor entre los jóvenes, principalmente en preescolares y escolares, y que el aumento de obesidad no está cerca de ser controlado.

El primer Simce de Educación Física dado a conocer recientemente, reveló que el 40% de los alumnos de 8° básico está excedido de peso. Este no es un problema nuevo. Cifras del Ministerio de Salud revelaron que tres de cada diez niños en Chile padecen obesidad. En el área de nutrición del Hospital Calvo Mackenna, el 60% de las atenciones durante 2010 fueron a niños y niñas con claros signos de obesidad.
Y ¿Qué podemos hacer al respecto con estos niveles alarmantes de obesidad que se presentan en nuestros jóvenes?
Es por esto que nuestra iniciativa de ley consiste en modificar las clases de educación física.



[1] http://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_recommendations/es/


Tomando en cuenta que el sistema educacional chileno no considera la educación en alimentación y nutrición como tema educativo, nuestro proyecto busca la mejora de las clases de educación física.
Considerando los datos expuestos previamente, y basándonos en los artículos 2 y 5 de la Ley 19172, podemos referirnos a nuestro proyecto como una propuesta para modificar dicha ley con la creación de artículo que refiera a los aspectos cuantitativos y cualitativos de las clases de educación física en nuestro país.
Muchos creen que es un tema poco relevante en comparación a los otros ramos y materias (biologia, historia, lenguaje), que no va a tener exito o beneficio a favor de la comunidad, como fue el programa llamado "VIDA CHILE", que perdió prioridad sin que su consejo volviese a ser citado.

Es por eso que vamos a crear un nuevo artículo a la sección de principios objetivos y definiciones, y dicho artículo consistirá de lo siguiente:
- Artículo 81: "Las clases de educación física consistirán de 4 horas lectivas por semana, con un máximo de 6 horas pedagógicas y mínimo de 4 horas. Este artículo rige sobre todos los cursos, desde medio menor hasta cuarto medio. Para todos los colegios, tanto subvencionados como particulares."
- Artículo 82: "Deberá controlarse el peso de todos los alumnos como mínimo dos veces al año, preferentemente uno al inicio del año escolar y otro al final del año escolar. Estos datos deberán de mantenerse en el registro del alumno y registrados en el ministerio de deporte y ministerio de salud, para que en caso de que este se cambie de colegio, continue teniendo sus datos guardados al momento de ser entregados en el nuevo establecimiento y así controlar el índice de obesidad en Chile continuamente.
En relación al artículo 14, con respecto a la educación física en colegios municipales y particulares:
- "Deberá entregarse un informe, dos veces al año, por cada colegio o institución educacional para chequear si se esta ejerciendo la fiscalización."

Un simple paso puede cambiarlo todo.