Liceo San Jose U.r. -AISEN - Región de Aysén
Título iniciativa: Ley que permite la creación de la Oficina Nacional de Servicios y Ayuda Post Emergencia.


Antecedentes:
Durante el incendio en Valparaíso en el año 2014, el alcalde Jorge Castro realizó un llamado a racionalizar la ayuda recibida desde distintos puntos del país, para poder lograr ampliar la cobertura de esta. Además, argumenta que la quema de excesiva cantidad de ropa en la zona se debió mayormente a una medida ante una posible plaga.
Todo esto debido a la gran cantidad de ropa que llegó a la zona afectada, la cual no estaba en condiciones de ser entregada o era demasiada para la cantidad de damnificados, teniendo que ser acumulada muchas veces en mitad de las calles.
Después del terremoto del 2010 en Chile, muchos países manifestaron su ayuda mediante grandes envios de colchones, alimentos enlatados o purificadores de agua. Dichos suministros fueron puestos en una forma de bazar al aire libre, con mercancías llegadas de todas partes del mundo, siendo estos distribuidos por las Fuerzas Armadas.
En otras instancias, como por ejemplo en lo sucedido a principios del presente año en el norte del país, se tienden a exagerar los daños, así cuenta Valentina Latorre, Directora Social de TECHO, organización encargada de las viviendas de emergencia, quien afirma que en Tierra Amarilla había cerca de 700 casas afectadas, cuando en realidad solo eran 30.
Uno de los principales problemas presente en la ONEMI, como reconoció la ex directora nacional de dicha organización, Carmen Fernández en el año 2007, es la ineficiencia a la hora de repartir ayuda a las zonas afectadas, ya que esto termina produciendo acaparamiento en solo algunos lugares mientras que en otros hay escasez.
Otro problema importante es que al momento de alguna emergencia, por distintos motivos hasta la fecha, la comunicación falla al momento de dar la alerta. En múltiples ocasiones hemos sido testigos de situaciones en las cuales se ha comprometido la seguridad de un gran número de habitantes porque la comunicación ha fallado en el último instante. Un ejemplo concreto de esto es que, durante la alerta de tsunami a Isla de Pascua durante el año 2014, la comunicación entre la ONEMI y el alcalde de dicha isla no pudo llevarse a cabo, teniendo este último que enterarse de la alerta por televisión.
Una de las medidas más importantes es informar y coordinar correctamente a las organizaciones que prestan ayuda en la zona de catástrofe, puesto que si esto no se logra se puede llegar a una doble donación e incluso triple donación de lo que era requerido inicialmente, terminando en situaciones como grandes cantidades de comida desperdiciada o, como se vió en Valparaíso, quemas de ropas en grandes cantidades. Recursos que perfectamente pueden ser utilizados de una mejor manera si existe una información verídica que especifique los elementos a utilizar.
Ejemplo de lo diferente que resulta el trato hacia estos temas a lo largo del mundo es FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias), una agencia de Estados Unidos que tiene como misión dar respuesta ante huracanes, terremotos, inundaciones y otros desastres naturales. En caso de suceder lo anteriormente mencionado, es responsabilidad de FEMA guiar al país, ya sea en materia de reconstrucción y ayuda post emergencia, o durante esta se desarrolla. Esta actúa de manera autónoma, al grado de que a la hora de decretar alguna emergencia u orden a la comunidad, ni el presidente de la nación puede oponérsele, debido a que este no está interiorizado con la materia.



Fundamentos:
Según palabras de Jorge Henríquez Cárcamo, ex director regional de la ONEMI en la VIII región, durante una entrevista hacia nuestro grupo deliberante “el riesgo cero no va a existir en ninguna parte del planeta, por lo que tomarás decisiones en un momento determinado, con la información que poseas en el momento , y de dicha calidad dependerá la calidad de tu respuesta”
El problema principal a la hora de reaccionar frente a estas emergencias resulta ser la falta de información o la mala calidez de ella, situación que podría ser plenamente controlada y evitada si se hiciera un análisis exhaustivo a las necesidades fundamentales de dichos afectados, para así poder disponer de los servicios e instituciones encargadas de suministrar la ayuda de una forma más óptima, eficaz y acelerada, teniendo en cuenta que en este tipo de situaciones la inmediatez que debe tener esta organización en su proceder es crucial, ya que de ello depende el correcto funcionamiento de todas las secciones de ayuda que han de activarse, según lo establecido por el estado de catástrofe.
Proponemos la creación de una “Oficina de Servicio de Ayuda Post-Emergencia (OSAPE)”
que sea parte de la ONEMI y que se encargue de la planificación, coordinación y distribución de los recursos fundamentales.
El presupuesto para dicha oficina sería sacado del fisco, específicamente de Hacienda, puesta que esta cuenta con los recursos convenientes a las necesidades de la anteriormente mencionada oficina, lo que convierte a el siguiente proyecto de ley en un mensaje de ley.

Artículo N° 1: El estado garantizará mediante la creación de la Oficina de Servicio de Ayuda Post-Emergencia (OSAPE), la pronta entrega de ayuda a las personas afectadas en caso de catástrofes naturales y su correcta disposición y organización.

Artículo N° 2: Esta oficina dependerá del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, será parte integral de la ONEMI y actuará bajo el decreto N° 369 respecto a todo su actuar.

Artículo N° 3: La ONEMI dispondrá de una oficina en cada capital provincial, responsable de dirigir el proceso de prevención y ayuda durante catástrofes a nivel local.

Artículo N° 4: Cada Oficina de Ayuda Post-Emergencia provincial contará con un almacenamiento de recursos primarios, que serán administrados en cada caso de emergencia.

Artículo N°5: La OSAPE estará encargada de coordinar a todas las instituciones. organizaciones, fuerzas armadas, empresas, ONG, individuos y cualquier otro que se encuentre dispuesto y capacitado para entregar ayuda post-catástrofe.

Artículo N° 6: Cada oficina contará con artefactos de comunicación satelital, y todos estos deberán estar enlistados en un inventario.

Artículo N° 7: Cada Oficina de Ayuda Post-Emergencia será un organismo de tipo desconcentrado, que tendrá su dirigencia ejecutiva en la capital, pero al momento de una catástrofe contará con la facultad de toma de decisiones a nivel local, aunque siempre en el contexto de institución a nivel nacional.

Artículo N° 8: Cada oficina provincial perteneciente a la ONEMI contará con una zona determinada para funciones relacionadas únicamente con la OSAPE, lo que seccionará el desarrollo operacional de la organización para darle un funcionamiento más efectivo.

Artículo N° 9: El Director Comunal de Protección Civil y Emergencias, quien es el encargado de entregar información en relación a la catástrofe al director de la ONEMI , deberá tener como único cargo el anterior, puesto que al momento de una emergencia sus intereses personales y los de sus variados superiores pueden contraponerse, siendo éste inhabilitado para ejercer acción alguna.

Artículo N° 10: El personal operario de cada oficina dependerá de la cantidad de habitantes de la ciudad en cuestión, por ejemplo: Santiago, que cuenta con cerca de 5.128 millones de personas, deberá contar con un personal amplio, mientras que ciudades más pequeñas, como en el caso de Puerto Aysén, se tomará el mínimo de personal, el cual será de 10 a 15 personas.

Artículo N° 11: 1-La OSAPE constará con una organización encargada de censar a los afectados por la catástrofe y registrar datos estadísticos acerca de sus necesidades básicas en tiempo inmediato(agua, ayuda sanitaria, botiquín de emergencias, etc.)

2. Los datos se analizarán en la central nacional, y serán enviados a la misma mediante celulares satelitales por los encargados en terreno, para evitar fallos en el canal de comunicación.

3- Después de analizar los datos en una base central, la OSAPE estará encargada de entregar los datos a la comunidad nacional antes de las primeras 48 horas después de la catástrofe, para que se reúnan los medios requeridos, evitando así falta de recursos o excedentes de los mismos.

Artículo 12: Una vez ocurrida la catástrofe, se deberá organizar la entrega inmediata de ayuda a las zonas afectadas, teniendo en consideración la siguiente jerarquía:
1.Agua
2.Atención médica y útiles de aseo
3.Comunicación y conectividad
4. Energía
5.Viviendas de emergencia

Artículo 13: En tiempos en que no acontezcan catástrofes, la OSAPE se encargará de crear protocolos de seguridad a seguir durante próximas emergencias, y a realizar catastros de aproximación que midan en un rango aproximado la cantidad de personas presentes en zonas de peligro, para que al momento de emergencia sea más fácil estimar los daños del mismo.